El banco estadounidense Morgan Stanley rebajó ayer sus previsiones de crecimiento de la economía mundial para el periodo comprendido entre los próximos seis y doce meses, lo que situaría a Estados Unidos y a Europa al borde de la recesión.
En un comunicado divulgado ayer, el banco dice que el crecimiento de la economía mundial caería en 2011 al 3.9% desde el 4.2% previsto, y en 2012 se situaría en el 3.8% desde el 4.5%.
El recorte anunciado por la entidad financiera implicaría una desaceleración de la economía global para 2012 con respecto a este año y situaría a Estados Unidos y a Europa "peligrosamente al borde de la recesión para el periodo comprendido entre los próximos seis y doce meses".
El banco justifica en su comunicado que los motivos de este recorte de las previsiones de crecimiento residen no sólo en datos económicos "decepcionantes" sino también en los recientes "errores políticos" en Estados Unidos y en Europa, además de la posibilidad de un nuevo ajuste fiscal en 2012.
Una espiral -añade- que se mueve entre un crecimiento débil y unos mercados de activos temerosos ante la difícil coyuntura económica.
Sin embargo, Morgan Stanley subraya que un escenario de recesión -marcado por dos trimestres consecutivos de contracción- no es el más probable, ya que el sector empresarial se muestra "saludable" y los ingresos de los hogares se verán apoyados por una inflación más baja.
Asimismo, la entidad estadounidense espera más medidas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y del Banco Central Europeo (BCE), como un recorte de los diferentes tipos de interés en la zona euro hasta el 1% desde el 1.5% actual.