De interés
- Las mujeres son mayoría en el sistema educativo panameño, incluyendo en la educación superior, donde descollan de forma abrumadora, siendo ya –por ejemplo- el 70% de los egresados en la Universidad Nacional.
- Un ejemplo es la proporción de mujeres parlamentarias, que en Panamá apenas se sitúa en un exiguo 16%, lo cual nos coloca por debajo del promedio mundial y de la región.
- Expertos destacan que en Panamá hay mujeres con mucha experiencia, más que capacitadas y con las herramientas necesarias para ser excelentes miembros de un directorio. Es una lástima que no se aproveche más este recurso dentro de las diferentes organizaciones laborales que hay en nuestro país.
En Panamá hay unos 744 puestos de juntas directivas, según las compañías listadas en la Bolsa de Valores y empresas reguladas en el país.
De estos, solo 76 son ocupados por mujeres, lo que representa, según estas cifras, solo un 10.2% del total de damas que tienen cargos de jerarquía en las organizaciones panameñas.

Esto deja en evidencia que en nuestro país los puestos de mando, en su mayoría, son comandados por los varones.
Para Sigrid Simons de Muller, directora de la Asociación de Mujeres Directoras Corporativas de Panamá, la inclusión de las damas en las juntas directivas de las empresas panameñas es posible a través del aprovechamiento al máximo de la capacidad de estas para ocupar puestos de mando.

Simons de Muller añadió que muchos estudios confirman los beneficios de tener diversidad en la composición de una junta directiva, especialmente por el tema de género. Sostuvo que en nuestro país se debe aprovechar que hay mujeres preparadas, con la capacidad y experiencia para ser directoras corporativas.
De acuerdo con Simons, en Panamá los índices de equidad de género son bastante bajos, pero si se comparan con otros países de la región, son muy aceptables. Agregó que el principal objetivo de ellos como asociación es promover el nombramiento de estas mujeres en importantes posiciones laborales.
Compromiso
Entretanto, la vicepresidenta y canciller de la República, Isabel Saint Malo de Alvarado, coincidió en gran parte con Sigrid Simons y destacó la importancia, como autoridad gubernamental, de promover políticas de igualdad en las que tanto hombres como mujeres puedan desarrollar su potencial intelectual en cargos laborales de muy alta jerarquía.
Saint Malo añadió que en “Panamá el empleo femenino en los últimos años ha tenido un buen crecimiento, ya que de cada 10 personas laboralmente activas, cuatro son mujeres”.
La canciller precisó que según la última encuesta de mercado laboral de agosto de 2013, un 79.7% de los hombres son laboralmente activos frente a un 49.4% de las mujeres.
La vicepresidenta resaltó que en cuanto al empresariado panameño, por su parte, las mujeres están muy poco representadas: apenas alcanzan el 18.7% de los patronos; además, la mayoría de ellas (casi el 80%) no actúa como gerentes de sus negocios y cerca de las dos terceras partes (64.5%) se concentran solamente en dos sectores productivos: el comercio y la hostelería.
Mercedes Eleta de Brenes, presidenta de Stratego, destacó la importancia de capacitar e impulsar a las damas de alto perfil ejecutivo para ocupar posiciones en juntas directivas, desde donde aporten positivamente al desarrollo de las empresas del país.
Eleta manifestó “la importancia de promover la incorporación e implementación en las empresas panameñas de los estándares internacionales de gobierno, entre los que están la diversidad y la equidad en las juntas directivas corporativas”.
Según cifras del Ministerio de trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), se han registrado 213,764 contratos de empleo en la sección de estadística de esta institución, de los cuales 155,673 son hombres y 58,091 mujeres, lo que demuestra que el fuerte de la mano de obra laboral del país es masculina.