Junto con su socio, la empresa financiera Lauderda, Puig Codina busca también inversiones en otros sectores, no especificados, y conseguir concesiones en el sector energético y de medio ambiente.
Según informó el diario El País, los mercados principales de esta empresa son Europa, Estados Unidos y Canadá, que representan un 15% y un 20% del total de sus exportaciones.
La incursión de la textilera española en Panamá se da, pese a que sus directivos reconocieron al rotativo que "Centroamérica y su área de influencia era desconocida para nosotros".
Esta empresa está presente en 21 países, entre ellos, China, Hong Kong, Japón y Corea.
En cada tienda Flow, se vende un promedio de dos gorras por día, cantidad que es elevada en comparación con otros productos que distribuyen.
Las gorras que venden en estas tiendas, donde venden principalmente accesorios para surfear y patinar, vienen de California. Las marcas que llegan a Panamá son Ruca, Aanalog, Nor Cal, Hurley, Nixon, Independent y Ezequiel. Estas marcas confeccionan otros tipos de productos y cuando observaron el "boom" de estas gorras entraron al negocio, con gran éxito en la comercialización.
Según Chang, los precios de la línea comercial de estas gorras oscilan entre los 24 y 35 dólares. Las más buscadas son las de colores caqui, verde y gris.
Los skaeters tienen su versión del origen de estas gorras. Para ellos se llaman "Military Hat", ya que la moda de utilizarlas surgió de la armada de los Estados Unidos de Norteamérica.
"Las mujeres también las usan. Pero para ellas vienen con diseños más femeninos y hasta con bolsillos internos para que guarden lo que quieran", dice Chang.
Para constatar la popularidad de las gorras nos sentamos por media hora en varios sitios de Albrook Mall (hasta en los sillones de masajes) para ver y contar a las personas que las usaban. En este periodo de tiempo la cuenta llegó a 78. Pasaron desde niños de 10 años hasta un papá como de 40 años con su hijo de 15, ambos con gorras parecidas. ¿Están o no están en boga? Saque usted sus conclusiones.
Conversamos con Edgard Chang, Gerente de Mercadeo de Flow en Panamá, para conocer el movimiento comercial de estas gorras y los datos obtenidos son muy interesantes.
"Las que son más correteadas por los chicos y chicas son las de cuadritos", destaca.
En cada tienda Flow, se vende un promedio de dos gorras por día, cantidad que es elevada en comparación con otros productos que distribuyen.
Las gorras que venden en estas tiendas, donde venden principalmente accesorios para surfear y patinar, vienen de California. Las marcas que llegan a Panamá son Ruca, Aanalog, Nor Cal, Hurley, Nixon, Independent y Ezequiel. Estas marcas confeccionan otros tipos de productos y cuando observaron el "boom" de estas gorras entraron al negocio, con gran éxito en la comercialización.
Según Chang, los precios de la línea comercial de estas gorras oscilan entre los 24 y 35 dólares. Las más buscadas son las de colores caqui, verde y gris.
Los skaeters tienen su versión del origen de estas gorras. Para ellos se llaman "Military Hat", ya que la moda de utilizarlas surgió de la armada de los Estados Unidos de Norteamérica.
"Las mujeres también las usan. Pero para ellas vienen con diseños más femeninos y hasta con bolsillos internos para que guarden lo que quieran", dice Chang.
Para constatar la popularidad de las gorras nos sentamos por media hora en varios sitios de Albrook Mall (hasta en los sillones de masajes) para ver y contar a las personas que las usaban. En este periodo de tiempo la cuenta llegó a 78. Pasaron desde niños de 10 años hasta un papá como de 40 años con su hijo de 15, ambos con gorras parecidas. ¿Están o no están en boga? Saque usted sus conclusiones.