El fervor patrio está perdiéndose con el pasar de los años. Muy pocos colocan banderas, saludan a la patria o recuerdan la historia. Una pequeña muestra de esto, son las ventas en picada de los artículos alusivos a la celebración.
Para muchos el sentir se quedo en el Centenario de la República, donde los 3 millones de panameños celebraron sin límite, los 100 años de nación independiente.
Pero ahora un año después de esa celebración los vendedores se preguntan ¿a dónde se fueron los compradores?
Por todos es conocido que el año pasado las ventas se vieron incrementadas. Juguetes como tambores y cornetas, banderas, gorras, pañuelos, y cintas con los colores patrios inundaron la ciudad de Panamá.
Sin embargo, hoy la historia es otra. Las ventas andan entre malas y regulares, ya que los compradores no han respondido con la misma efervescencia.
Este síntoma ha llevado a los vendedores ha dispersarse en diferentes puntos de la ciudad para vender por lo menos uno de sus artículos.
"Las ganancias son pocas. La gente no compra y si lo hacen piden una rebaja", fue la expresión de Aquilino Robles, quien empieza su faena a las 8:00 a.m. y termina cerca de las 9:00 p.m.
Pero tras horas de trabajo bajo lluvia y sol sólo quedan unos 8.00 dólares diarios.
Aquilino tiene 14 años de vender estos productos sobre todo banderas para la temporada de las fiestas patrias y asegura que "esta actividad era rentable antes de 1989. Del 2000 hacia acá, los precios y los productos han variado" dijo el vendedor ambulante.
Por ejemplo las banderas grandes se vendieron en medio del Centenario a $10.00, hoy el cliente sólo quiere pagar entre $3.00 y $4.00
Entre las áreas de mayor oferta de estos productos se menciona a la Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), el puente de San Miguelito, la Avenida 12 de Octubre, Vía Brasil, Via España y en Calle 50. No obstante, uno de los elementos que marcado la baja es la importación asiática de estos productos, que ahora también son vendidos al detal por el comercio.
La mercancía que se revenden procede en su mayoría de las casas mayoristas localizadas en Avenida B y en el Barrio Chino.
Las compras según los mayoristas se realizan por docena para lograr un buen precio, es decir, que compran entre las 2 ó 3 docenas, aunque algunos más osados optan por adquirir cantidades mayores.
Aunque para estos vendedores las épocas de mayor venta corresponden a las fiestas patrias y navideñas, durante los últimos años no se han desarrollado como para dejar buenas ganancias.
Negocio patrio
En tiempo electoral no faltaban banderas de diversos partidos en la calle. Ahora el tricolor escasea y el empleo informal se viste de luto.