Economía

Nestlé, ANAGAN y azucareros fumaron la pipa de la paz


Las evidentes diferencias que habían surgido por la discontinuidad de la fabricación de leche condensada Nestlé que ocasionó discrepancias entre la ganadería y las azucareras, culminó con un pacto de caballeros, bajo el humo de la pipa de la paz.
Ayer la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), la transnacional Nestlé y la industria azucarera, firmaron un comunicado que reafirma la voluntad de mantener la estructura existente para la importación de azúcar, ya que al igual que los productos lácteos, el mercado internacional de éste rubro están sumamente distorsionado por los subsidios y la ayuda a la exportación.
El comunicado surgió debido a que la ANAGAN, en resolución número 1 del 25 de agosto del 2002, exigió al Gobierno en Asamblea Nacional, que le permitiera a la Nestlé importar azúcar y los materiales de envase utilizados para la fabricación de leche condensada, exonerados del pago de cualquier tipo de impuestos.
Ante el planteamiento de los ganaderos, reaccionaron de inmediato los azucareros. David Virzi del ingenio La Victoria de Veraguas respondió que la industria azucarera iría a la quiebra si se llegaba a autorizar la importación de azúcar ,provocando desempleos en un sector que genera el10% de la empleomanía.
Posteriormente la industria azucarera emitió un comunicado resaltando que la petición de los ganaderos eran consecuencia de la desinformación que habían recibido de Nestlé y que ante estas precisiones sobre el mercado azucarero internacional, la ANAGAN ha dado un giro de 180 grados. Emitió un segundo comunicando, dando marcha atrás en su primitiva posición, explicando a sus agremiados que " conscientes de su obligación para con sus miembros de establecer conversaciones y realizar las gestiones necesarias con el fin de mantener el mercado nacional a los niveles actuales. Reiteró su preocupación por el cierre de la línea de producción de leche condensada por parte de Nestlé, convocando ayer a una reunión con los representantes de la industria azucarera nacional, la Asociación Nacional de Procesadores de Leche y a la Nestlé.
La Nestlé firmó el comunicado a través de su representante de planta en Natá Juan Díaz, ratificando la decisión de descontinuar la producción de leche condensada, la cual demandaba alrededor de 10 millones de litros de leche anuales, y que afectaría a más de 7 mil ganaderos.
"Nos satisface que la Nestlé nos confirmó su intención de hacer sus mayores esfuerzos para continuar comprando la misma cantidad de leche que ha comprado hasta la actualidad, que asciende a los 58 millones de litros anuales.
En la fabricación de leche condensada se utilizan aproximadamente 10 millones de litros anuales de leche industrial proveniente principalmente de las provincias centrales.
Adicionalmente, a este adelanto el gobierno actual hizo un planteamiento en materia de una Política Industrial que ha sido apoyada por la Embajada de Japón y ahora mismo está en su plan de implementación.
El estudio liderizado por el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) busca adecuar el sector a las aperturas del mercado, tras las negociaciones de los tratados de libre comercio.
La política que adelanta el gobierno para el sector estará basada en una transformación tecnológica, en el mejoramiento de la calidad de los productos, de tal manera que se produzca lo que exigen los mercados y las normas internacionales.
Con esta política el gobierno busca darle una oportunidad a la industria nacional de ser más competitiva y adecuarse a los nuevos parámetros.
El industrial destacó los avances en materia de apertura comercial donde "el sector ha tenido un nivel de comprensión con este gobierno", dijo Kiener.
Sobre todo ha sido invitado a participar ampliamente en las negociaciones comerciales para la conclusión de tratados de libre comercio con Centroamérica, México, Nicaragua, Costa Rica y en las listas de Alcance Parcial con Colombia y han explorado la implementación de los Acuerdos Comerciales. En el caso específico de Costa Rica han establecido su postura ante la negativa de país vecino a abrir el mercado de los servicios financieros.
En declaraciones recientes Kiener dijo que Costa Rica no está haciendo ningún tipo de movimiento en el área de servicios pero, está exigiendo más en bienes y de seguir en esta dirección seguirán siendo escépticos a estos arreglos mientras no se modifique la posición de la parte negociadora tica.
Pero entre los aspectos que aún restan por resolver están las relaciones laborales y la falta de competitividad en el sector. Advirtió que Panamá necesita buscar un mecanismo que haga estable y más atractiva la mano de obra para su contratación.
Destacó que el aumento del salario mínimo no ayudó sino afectó a algunas empresas exportadoras dedicadas a la industria textil, las cuales quedaron fuera de la competencia con este incremento en los sueldos.
En resumen, "hemos tenido un avance en las relaciones con el gobierno, pero también hemos caído en una desaceleración del sector construcción que ha afectado a la industria en general" dijo Kiener. La caída vertiginosa del sector construcción. Este sector mantiene niveles productivos por debajo de lo generado el año pasado para la misma fecha denotando una caída en los Permisos de Construcción de B/. 40 millones (-22%).
De iniciarse las obras de infraestructuras señaladas en la aprobación de la ley del Fondo Fiduciario, el sector recibiría un aporte directo de B/. 90 millones, lo cual generaría un cambio de signo en el crecimiento del sector casi al instante. El sector industrial tiene por norte concluir las conversaciones para la extensión de los registros industriales y la política industrial, y continuar insistiendo en esquemas más dinámicos para apoyar las exportaciones y que sostengan los Certificados de Abonos Tributarios (CAT) a lo máximo que pueda permitir la OMC.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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