Negocio
- AGCM, Inc., actuó como agente intermediario en la solicitud del plan.
- Al 31 de diciembre de 2012, el proyecto estaba vendido al 54% del total de unidades residenciales y hoteleras (540 de 999) y al 97% del total de unidades comerciales (97 de 100).
- Los ingresos de unidades se incrementaron en $24.3 millones al pasar de $142 millones al 30 de septiembre de 2012 a $166.3 millones al 31 de diciembre de 2012.
- Los alquileres registraron un aumento de $317,225 al pasar de $861,480 al 30 de septiembre de 2012, a $1.2 millones al 31 de diciembre de 2012, según el reporte financiero presentado a las autoridades reguladoras.
Newland International Properties, Corp., sociedad desarrolladora del hotel más lujoso de Panamá, el Trump Ocean Club International Hotel & Tower, solicitó acogerse al Código de Bancarrota de los Estados Unidos, tras recibir el visto bueno de los tenedores de sus bonos para aplicar un plan de reestructuración.
La sociedad tiene registrada en el mercado de valores de Panamá una emisión de bonos por 220 millones de dólares y solicitó a los bonohabientes el consentimiento para presentar un plan de reestructuración ante el Tribunal de Bancarrota de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York (“Tribunal de Bancarrota”), bajo el capítulo 11 del título 11 del Código de los Estados Unidos (“Código de Bancarrota”), cuyo plazo para la aprobación del mismo se cumplió el pasado 29 de abril.
Newland recibió el 100% de todos los votos emitidos y obtuvo mayoría del total de votos elegibles a favor del plan -por parte de los titulares de sus Notas Sénior Garantizadas con cupón del 9.5% y vencimiento en 2014 (las “Notas”), resultando en la aceptación del mismo, tal como se requiere para la puesta en marcha del plan bajo el Código de Bancarrota, informó ayer la sociedad en un comunicado.
La reorganización capítulo 11 es un proceso judicial que rige bajo el Código de Bancarrota de los Estados Unidos, y que proporciona un alivio a los negocios con deuda sin que estos tengan que liquidar sus activos e interrumpir sus operaciones.
No existe un proceso equivalente en Panamá y, por tanto, no se puede comparar con una situación de insolvencia que se pueda dar en Panamá.
Newland tiene la intención de continuar con sus operaciones habituales durante el proceso de reorganización.
Dicho plan, incluyendo la reestructuración de las Notas, aspira a tener un impacto positivo sobre las operaciones de la compañía.
El plan estará sujeto a la aprobación del mismo por parte del Tribunal de Bancarrota.