Economía

Newland, primer emisor local en acogerse a ley de quiebra

El Trump Ocean Club International Hotel & Tower fue inaugurado en julio de 2011, pero su desarrollador incumple con el pago a acreedores. Bajo la protección del tribunal norteamericano se impide que los acreedores ejecuten sus garantías y brinda la oportunidad de reestructurar el negocio.


Viodelda Barrías (viodelda.barrias@epasa.com) / -

Opinión

  • Amauri Castillo
  • amauri.a.castillo@gmail.com

Iniciativa local

  • Panamá debería considerar cuanto antes la posibilidad de contar con un instrumento legal que le permita reestructurar empresas que en algún momento se encuentren en una situación de iliquidez, manifestó Amauri A. Castillo, asesor del superintendente de bancos.
  • Quisiera precisar y hacer la diferencia entre iliquidez e insolvencia, que son dos cosas muy distintas. Se ha demostrado que hay empresas que en una coyuntura muy especial pueden ser rescatadas mediante reglas del juego lo suficientemente claras como una ley de concordato, o lo que se conoce en Panamá como una ley de quiebra.
  • Los reguladores del sistema financiero, los depositantes, los inversionistas deben contar con instrumentos de esta naturaleza. En Estados Unidos, por ejemplo, bajo esta normativa se ha logrado llevar a una mejor posición financiera a empresas en problemas que, de no haber contado con un instrumentos como este, hubiesen tenido que ser liquidas o declaradas en quiebra.
  • Un proyecto de esta naturaleza pondría a Panamá en una posición estratégica mucho más competitiva y atractiva para hacer negocios, por lo que las autoridades deben gestionar este proceso.
  • $220 millones en notas sénior garantizadas emitió Newland en la Bolsa de Valores de Panamá.
  • 9.5% es el cupón que pagan las notas con vencimiento en 2017, tras el acuerdo.

El Trump Ocean Club International Hotel & Tower no solo es el edificio más alto y lujoso de Panamá, sino que su desarrollador, la sociedad Newland International Properties, Corp., es el primer emisor panameño en acogerse al Código de Bancarrota bajo las leyes de los Estados Unidos.

Este emblemático edificio hoy estaría en ruinas, con engorrosos pleitos judiciales y recordado como una de las quiebras más lamentables del sector inmobiliario de lujo del país, de no haber efectuado un plan de reestructuración cuyas negociaciones con sus acreedores comenzaron en 2011 y finalizaron en el mes de abril de este año.

Los detalles de cómo se gestó el plan fueron contados a Panamá América por la abogada Nadiuska López de Abood, quien lideró el equipo de asesores panameños que estructuró el plan que salvó de la quiebra a la sociedad.

En la estrategia también participó la firma Gibson Dunn & Crutcher, especialista en interpretar la normativa norteamericana.

Según López de Abood, con este plan los acreedores recuperarán el 100% de su inversión y se estableció un precedente para que otras empresas vean esta opción como un camino factible ante la amenaza de quiebra.

Antecedentes

La desarrolladora entró en problemas financieros tras la crisis global de 2008. Las primeras señales se vislumbraron cuando los bancos empezaron a retrasar o suspender la aprobación de las hipotecas de sus virtuales clientes.

También incidió que los costos de construcción se dispararon al aumentar los precio de los insumos. Todos estos factores ocasionaron que varias promesas de compra acordadas con clientes para los apartamentos que formaban parte de la edificación fueran suspendidas.

En mayo de 2010 la situación hace crisis, por lo que la desarrolladora requiere utilizar fondos en reserva como plan B y aunque el hotel fue inaugurado en julio de 2011, en noviembre incumple con el pago de intereses y amortización que debía hacer a los tenedores de bonos que por 220 millones de dólares estaban registrados en el mercado panameño, situación que se repite en el siguiente pago, en mayo de 2012.

Sin embargo, para evitar la liquidación forzosa se gestó un plan de reestructuración a finales de 2011. En enero de 2013 se logra un acuerdo avalado por el 42% de los tenedores de prepetición de reestructura de la emisión y en abril aprueban la solicitud de someterse al acuerdo de concordato, cuya petición formal a un juez en Nueva York se realizó el 30 de abril, la cual fue confirmada por la autoridad competente el 28 de mayo.

La reestructuración

Newland inició el proceso de negociar con los tenedores de los bonos antes de que incurriera en incumplimiento de pago (septiembre - octubre 2011), con el objetivo de continuar como empresa operativa bajo el compromiso de reconocerle a dichos tenedores el pago del 100% del capital invertido, más todos los intereses acumulados.

Los acreedores aceptaron que se extendiera la fecha de vencimiento de los bonos de 2014 a 2017, lo que es considerado por Nadiuska López de Abood como el primer gran logro acordado.

Luego se conformó el Grupo de los Tenedores Registrados (en inglés Steering Group ), quienes tenían como misión vigilar que los intereses de los tenedores fueran respetados durante el proceso. Era necesario darles a los tenedores el mayor grado de certeza jurídica de que su inversión la recuperarían.

Entre los compromisos anunciados a favor de los tenedores figuran la inclusión de normas de gobierno corporativo tanto en Newland, como en Ocean Point Development, esta última es la empresa tenedora del 100% de las acciones de Newland.

Bajo este concepto se permite el ingreso de un representante de los tenedores de los bonos en la junta directiva y en la asamblea de accionistas de ambas sociedades, de manera tal que si los demás miembros de la directiva o accionistas no logran coincidir en determinado asunto, sea el representante de los tenedores de los bonos quien tenga la facultad de decisión.

Otro de los compromisos aceptados por los accionistas de Newland fue aplazar de forma temporal su derecho de percibir ganancia proveniente de la sociedad y el negocio que desarrolla, así como a las deudas que esta tuviera a favor de ellos, hasta tanto se cumpla el compromiso de pago asumido.

También se le concedió al representante de los tenedores de los bonos acceso completo a todos los documentos relacionados a las operaciones de Newland, en los mismos parámetros de develación que tienen los miembros de la junta directiva y los accionistas de la sociedad.

López de Abood indicó además que todos los activos de la sociedad, y no solo los bienes inmuebles, están siendo dados en garantía a favor de los tenedores de los bonos e, incluso, las acciones de Newland estarán en prenda a favor del cofiduciario del fideicomiso de garantía que protege los intereses de estos.

Acuerdo modelo

Los beneficios obtenidos con el acuerdo permiten que durante el tiempo que dure el proceso el hotel opere de manera normal, que el procedimiento se lleve a cabo de forma transparente con información disponible para la comunidad en general y deja un modelo en Panamá, señaló el consultor José Abbo.

A juicio de Abbo, el modelo presentado por Newland puede servir como referencia para que Panamá cuente con un marco jurídico que ayude a empresas en problemas, además que daría espacio para despojar a propietarios deshonestos de esos negocios sin que el comercio sea liquidado y de esta forma se evitarían los traumas que significan estos procesos.

 

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884658
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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