La exportación chilena, dinamizador principal de la economía del país, no sufrió hasta ahora malas secuelas de la guerra en Irak y la propagación mundial del virus del SRAS, informó ayer la Cancillería, que montó una red de vigilancia y alerta.
En el caso del conflicto bélico, su brevedad se tradujo en efectos poco relevantes para los embarcadores, que inicialmente temían alzas en los costos de fletes y seguros y trabas operativas en el transporte, indicó el reporte.
A su vez, el impacto de la aún incontrolada neumonía atípica viral podría repercutir, por el contrario, en mayor demanda de productos, agregó el texto, basado en estimaciones desde las 62 oficinas en el extranjero de ProChile, la agencia ministerial que promueve el comercio de ultramar. "En el complejo escenario de la guerra y la epidemia", "las exportaciones chilenas se han mantenido firmes", destacó el informe.
El crecimiento de las remesas en el primer trimestre es de 10% sobre el nivel del mismo periodo de 2002, agregó. El año pasado, la exportacion del país, dirigida principalmente al Asia, Europa y América del Norte, recaudó 18,340 millones de dólares, que contribuyeron a un superávit comercial final de 2,513 millones de dólares.
En la región asiática, desde donde se expande el SRAS, hay signos favorables para un incremento de la venta chilena, en particular en Taiwan, "dado que una de las acciones para prevenir o combatir la enfermedad es comer sano, con mucho pescado y frutas", según el monitoreo gubernamental.