El Gobierno de Nicaragua descartó hoy que las elecciones generales de noviembre próximo vayan a tener repercusión en el desempeño de la economía nicaragüense.
En noviembre próximo, Nicaragua elegirá a su presidente, vicepresidente, 90 diputados nacionales y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano.
"Este ejercicio político-democrático no va a tener ninguna repercusión en el desempeño de la economía", señaló el asesor presidencial para asuntos económicos de Nicaragua, Bayardo Arce, a periodistas.
El funcionario descartó algún efecto de las elecciones en la economía, bajo el argumento de que las inversiones anunciadas el año pasado, "han arrancado este año".
También que en Nicaragua existe una política macroeconómica estable reconocida por las calificadores de riesgos Moodys, Fitch Ratings y Standard & Poors. "De tal manera que no creo yo que las elecciones, por sí mismas, vayan a tener ninguna repercusión", alegó.
Por su lado, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, coincidió en que las elecciones de noviembre no afectará el crecimiento económico de Nicaragua en el 2016.
El Gobierno calcula que el país crecerá en 2016 entre un 4,5 % y un 5 %, con una inflación que se situará entre un 5 % y un 6 %.
Nicaragua proyectó para 2015 un crecimiento de la economía de entre 4,3 y 4,8 %, aunque las autoridades aún no dan a conocer el resultado final de ese indicador.
El PIB de Nicaragua creció un 4,7 % en 2014; un 4,6 % en 2013; un 5,2 % en 2012; y un 5,4 % en 2011, según datos oficiales.