La Asamblea Nacional aprobó ayer la ley que autoriza construir un complejo industrial en el Pacífico de Nicaragua, que incluirá una refinería y un oleoducto interoceánico, una obra que costará 6 mil 600 millones de dólares y será financiada en parte con fondos venezolanos.
La ley, aprobada con el voto favorable de 80 de los 92 diputados que integran el Congreso, establece que el complejo industrial “El Supremo Sueño de Bolívar” incluirá una planta de recepción, almacenamiento y distribución de hidrocarburos.
También plantas de llenado y distribución de gas licuado de petróleo, planta petroquímica, un oleoducto interoceánico y “todas las demás obras e instalaciones industriales necesarias para el desarrollo de la industria de refinación y petroquímica”, según el proyecto.
En julio de 2007 los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Venezuela, Hugo Chávez, colocaron la primera piedra de esa refinería, ubicada inicialmente en Piedras Blancas, cerca de Puerto Sandino, municipio de Nagarote, a 10 kilómetros de la costa del océano Pacífico y 90 kilómetros de Managua.
Después el complejo comenzó a construirse cerca del balneario de Miramar, frente a las costas del océano Pacífico, en el sector de Puerto Sandino, tras un estudio de visualización de la compañía francesa AXENS, que determinó que el lugar era el más apropiado.