El presidente de la junta directiva de la Superintendencia Bancaria, Josseph Fidanque, negó ayer que el nombramiento de Mario Luis Romero como nuevo superintendente de bancos se deba al parentesco que mantiene con el mandatario Ernesto Pérez Balladares sino por su capacidad profesional.
Agregó que Romero tiene buenas recomendaciones, por partes de banqueros, de su capacidad y experiencia en la banca y como prueba de ello dijo que asumió el cargo de vicepresidente de Banco General por un período de cinco años.
El empresario destacó que el objetivo de la Superintendencia es separar la institución de cualquier conexión política y así lograr la transparencia del sistema bancario donde las decisiones del superintendente no sean influenciadas por interés partidista.
Según Fidanque, el nuevo superintendente iniciará su período de cinco años como lo establece la Ley a partir de su promulgación en la gaceta oficial y se espera que en esta semana ocupe su puesto.
"Esta es una buena selección para el cargo y el haber trabajado como secretario privado de Pérez Balladares o ser primo no le quita méritos para ocupar esta posición porque lo esencial es la capacidad y el profesionalismo" puntualizó Fidanque.
Por otro lado , el empresario destacó que durante la ausencia de la figura del superintendente de bancos se continuó trabajando en la ejecución de la nueva ley donde existen áreas como las líneas de créditos y préstamos que exigen un cumplimento de dos a tres años, mientras que otras exigen un término de 90 días.
Agregó esta es una ley de largo plazo por lo que es normal que los bancos se les de un tiempo para que se adecuen con la nueva legislación basándose en las normas internacionales.