Escuelas, oficinas y comercios de esta ciudad, la más importante de Nigeria, quedaron ayer desiertas al comenzar una huelga indefinida convocada por los sindicatos a raíz de un pulso con el Gobierno que se ha mantenido hasta última hora.
Portavoces sindicales no pudieron confirmar primera hora de ayer el impacto que ha tenido la protesta en el sector petrolero, clave en la economía del país y con repercusiones en el precio internacional del crudo.
"Estoy intentando contactar a nuestros dirigentes en las plataformas petrolíferas para conocer el nivel de cumplimiento", dijo a Efe el dirigente gremial Peter Esele, que encabeza el sindicato de trabajadores petroleros.
La huelga general en Nigeria, el país más poblado de frica, con 140 millones de habitantes, fue convocada a raíz de una subida de precios en los combustibles y en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que heredó el presidente Umaru YarAdua, quien asumió el poder el pasado 29 de mayo.