Entre abril de 2007 y marzo de 2008, el tercer constructor nipón registró además un beneficio por operaciones de 790.800 millones de yenes (6.910 millones de dólares), un 1,8% más, gracias a unos ingresos netos de 10,8 billones de yenes (94.620 millones de dólares), superiores en un 3,4% al ejercicio 2006.
El fabricante japonés en alianza con la empresa francesa Renault registró además en el año fiscal 2007 unas ventas récord de 3,77 millones de vehículos en todo el mundo, un 8,2% más que en el ejercicio anterior, sobre todo debido a los buenos resultados en los mercados emergentes.