El fabricante de autos japonés Nissan Motor Co., en medio de una reestructuración drástica y perjudicada por pobres ventas nacionales, dijo ayer, miércoles que sus beneficios para el año que concluirá el 31 de marzo probablemente caerán por debajo de las predicciones.
Los analistas no se sorprendieron por el anuncio y algunos dijeron que Nissan puede caer en números rojos en términos operativos, pero la mayoría duda que el panorama de menores ganancias vaya a cambiar los puntos de vista de los inversores acerca de su potencial para recuperarse.
"A los inversores en Nissan se les está pidiendo que miren a una grieta y esta es muy profunda y oscura, pero no hay duda de en mi cabeza de que la firma logrará trabajar para recuperarse", dijo Howard Smith, un analista de automóviles de ING Baring Securities de Tokio.
Nissan, el tercer fabricante japonés de coches en la que tiene una participación del 36,8 por ciento la firma francesa Renault SA, había previsto 90 millones de yenes en beneficios operativos consolidados el pasado noviembre. No ha emitido una estimación revisada.
Las veas nacionales de Nissan en enero bajaron un 5,4 por ciento a 49.963 vehículos, comparado con un aumento en la industria del 2,9 por ciento, según datos del sector el martes.
"La debilidad actual de las ventas de Nissan en Japón está teniendo un impacto negativo en el actual año fiscal", dijo la firma en un comunicado.
Se espera que Nissan continue encarando malos tiempos en el próximo año empresarial, sin nuevos modelos hasta finales de año, y los analistas predicen que su participación en el mercado caerá un 16 al 18 por ciento del actual 20 por ciento.
Pero no todo es triste puesto que las ventas están subiendo en el fuerte mercado estadounidenses donde Nissan ha luchado hace tiempo con Toyota Motor y Honda Motor.
Las ventas de Nissan en Estados Unidos en enero subieron un 22,5 por ciento, impulsadas por el éxito de su nuevo sedan Maxima, los camiones Frontier y el deportivo Xterra.
Nissan reiteró el miércoles que sus principales objetivos señalados en un plan de reestructuración de tres años el pasado octubre todavía sigue en efecto: una vuelta a los provechos netos en base de grupo en el próximo año empresarial, un recorte del 50 por ciento en la deuda neta del sector automovilístico y un 4,5 por ciento de márgenes operativos para finales de 2002/03.
Las acciones del fabricante japonés de coches llegaron a una altura de 700 yenes antes del anuncio en octubre de su plan de reestructuración, pero en semanas recientes han languidecido entre 400 y 500 yenes al disiparse las esperanzas de una rápida recuperación.
El miércoles, las acciones de Nissan cerraron a la baja nueve yenes o 1,84 por ciento a 481 yenes.El anuncio se produjo tras el cierre de la bolsa.