El modelo actual de privatización del Aeropuerto Internacional de Tocumen atenta contra los intereses del Estado, y se presta para que los operadores extranjeros obtengan ganancias "excesivas", en detrimento del propio terminal aéreo, manifestó Ricardo Landero, asesor legal de la Asociación de Comerciantes del Aeropuerto Internacional de Tocumen (ACAIT).
Según Landero, el pliego de cargos, heredado por el gobierno anterior, presenta graves deficiencias, que harían una "relación comercial injusta", por lo que es necesario cancelarlo definitivamente e iniciar un nuevo proceso con otro pliego de cargos, que vaya más de acuerdo con las condiciones y necesidades reales del aeropuerto.
Tanto las líneas aéreas como los comerciantes y usuarios de Tocumen argumentan que se está "regalando" un bien estatal que tiene alta rentabilidad.
Un reporte de la Dirección de Aeronáutica Civil, señala que el año pasado el Aeropuerto de Tocumen generó una utilidad neta de 17.5 millones de dólares, a través de los pagos de las líneas aéreas por el derecho de aterrizaje (hasta 200 dólares por avión), servicios de aeronaves en tierra, tasa por uso del aeropuerto (B/. 20.00), arrendamiento a los locales comerciales, estacionamiento de automóviles, comisiones por venta de combustible,
El pliego de cargos actual establece que el concesionario debe pagar un cargo fijo anual de 8 millones de dólares, más una suma variable equivalente al 5% de los ingresos brutos del concesionario en el Aeropuerto.
El pliego de cargos entregado a los consorcios precalificados incluye un "memorándum explicativo" con una tabla que incluye los ingresos anuales de Tocumen. En el cuadro se observa un aumento progresivo por año de las utilidades netas del terminal aéreo. (Ver cuadro)
Tomando como referencia una utilidad anual del último año (17.5 millones), tenemos que el 5% es 875 mil dólares. Si a esto se suma el cargo fijo de 8 millones anuales, el nuevo concesionario tendría que pagar 8.87 millones, poco más de la mitad de lo que recibe actualmente el Estado sin haber concesionado el Aeropuerto.
El "talón de Aquiles" del modelo de privatización actual está en el status de la Dirección de Aeronáutica Civil (DAC), que se "quedaría totalmente desprotegida y sin presupuesto, a merced del gobierno central", asegura Ricardo Landero.
Según el pliego de cargos, el concesionario no se hace responsable de la seguridad de aeronavegación, radares y monitoreo, e inclusive puede exigirle a la DAC que instale nuevos sistemas, que correrían por cuenta de dicha institución.
Actualmente, Tocumen se rige por un modelo administrativo de "caja común", en el que los ingresos del terminal pasan al Ejecutivo, que lo utiliza en otros gastos corriente y luego destina el presupuesto a la DAC para la administración del aeropuerto.
Otro de los puntos flacos del pliego de cargos vigente es que no especifica claramente una suma mínima de inversión, a pesar que estaba recibiendo un activo valorado en varios millones de dólares, que le garantizaría altas utilidades.
Esto indica que gran parte de la explotación de la administración representará ganancias con una baja inversión, apuntó Landero.
Además, continúa Landero, este pliego de cargos, "deja a la intemperie" a los comerciantes y concesionarios del aeropuerto, porque no se respeta el término de duración de sus contratos de alquiler.
El modelo de privatización actual le da a los concesionarios y dueños de almacenes contratos de seis meses, contados a partir de la adjudicación de la concesión. Luego de este tiempo, la renovación de los contratos de los comerciantes de la zonita libre del aeropuerto será potestad del nuevo operador, que podría darle el contrato a nuevos concesionarios.
Los comerciantes del Aeropuerto y la Asociación de Líneas Aéreas (ALAP) se han integrado en un frente común para proponer una nueva alternativa a la Oficina de Procesos de Privatización (PROPRIVAT) para un cambio del pliego de cargos de Tocumen. Esta nueva propuesta es totalmente "incompatible" con el modelo actual, señaló Landeros.
En una entrevista concedida previamente a