El viceministro de Economía, Domingo Latorraca, consideró que no es el momento de vender las acciones de las empresas privatizadas porque los mercados de acciones de energía y tecnología a nivel internacional están sumamente golpeados.
Sostuvo que de venderse hoy este paquete de acciones "seguramente no se obtendría lo que se logró cuando se privatizaron estas empresas, por eso es mejor mantenerlas en fideicomiso y esperar una recuperación en los mercados internacionales".
Las declaraciones del viceministro se dieron luego que la presidenta Mireya Moscoso planteará la posibilidad de que el Estado vendiera la totalidad o una parte de las acciones, para destinar los fondos a un fideicomiso que sería invertido posteriormente en instrumentos financieros que se incorporarían a las reservas del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (PIVM).
Según Latorraca, el valor presente a largo plazo de los dividendos que estas empresas privatizadas aportarían al Programa de IVM como ingreso es de cerca de 900 millones de dólares. En este aspecto el viceministro de Economía destacó que no es solamente el flujo anual, sino el valor presente.
La mesa del Diálogo por la CSS debe evaluar en cuánto se puede reducir el défícit de las obligaciones que tiene y seguirá asumiendo el Seguro Social para hacerle frente a las futuras pensiones, indicó Latorraca.
De acuerdo con la propuesta presentada por el Gobierno, el aporte del Estado serían los dividendos de un fideicomiso donde se depositarían las acciones de las empresas privatizadas de telecomunicaciones y energía, excluyendo las empresas de transmisión.
Posteriormente este fideicomiso sería entregado como ingreso al Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). Este proceso implica además la revisión de la estructura de cuotas, la política de inversión de las reservas de la CSS, todo esto con el propósito de estabilizar el sistema.
"Esto no resuelve el problema a largo plazo, es solamente para estabilizar el sistema de IVM. Sin embargo, la mesa del diálogo debe asumir su responsabilidad en considerar los cambios estructurales que son necesarios para que realmente este programa pueda continuar brindando una pensión adecuada a las personas que han trabajado", expresó el funcionario.
No es momento para vender acciones estatales
Los dividendos que estas empresas privatizadas aportarían al PIVM es cerca de 900 millones