La Unión Europea (UE) no va a dar marcha atrás a su embargo petrolero a Irán, que entrará en vigor totalmente el próximo domingo, a pesar de las presiones exteriores y del impacto económico para algunos de sus miembros, según aseguró ayer una fuente comunitaria.
Teherán llamó ayer a la UE a reconsiderar esa medida, que también ha llevado a otros países como Japón, Corea del Sur o Suráfrica a presionar a la UE por las consecuencias que tendrá para ellos la prohibición de que las empresas europeas aseguren cargamentos de crudo procedentes de Irán. “Entendemos las consecuencias que la decisión puede tener para algunos socios estratégicos, pero consideramos que no sería bueno suavizar las sanciones en este momento”, explicó la fuente, que pidió no ser identificada.
Las empresas europeas copan hasta el 85% del mercado de seguros para petroleros, por lo que la prohibición que entra en vigor el 1 de julio afectará directamente a las compras de crudo iraní por parte de muchos países.
Según admitió ayer la citada fuente, no será fácil para un buen número de ellos encontrar aseguradoras que reemplacen a las europeas, por lo que es de esperar que reduzcan sus importaciones de Irán.
Los países más afectados
- Los más afectados -reconoció- serían Grecia, España e Italia, que tenían una mayor dependencia del crudo iraní. El embargo también "tiene un coste" para España e Italia, pero estos países han conseguido gestionarlo con éxito.