El presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso, durante la cumbre del Mercosur celebrada el jueves y viernes en Asunción, cedió ante las presiones de su homólogo uruguayo Jorge Batlle y el ministro argentino de Economía, Domingo Cavallo, para negociar desde el bloque con Estados Unidos, pero no tiene ninguna prisa.
Los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay decidieron durante la XX Cumbre del Mercosur, sondear a Estados Unidos para iniciar negociaciones con vistas a un acuerdo comercial en el formato 4 más 1 mientras se camina hacia la conclusión del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) para 2005.
Cardoso dejó claro al término de la reunión que "Brasil es un país que tiene muchos intereses y no está, digamoslo así, con prisa en las negociaciones".
Los diplomáticos brasileños todavía tienen fresca en la memoria la reciente batalla en las negociaciones del ALCA para mantener el año 2005 como plazo para concluir de las negociaciones, frente a la posición de Estados Unidos y Chile que querían anticiparla a 2003.
Tampoco olvidan las dificultades del presidente estadounidense George W.Bush para conseguir el "fast track" del Congreso que le permita negociar sin cortapisas y las recientes medidas adoptadas por él con vistas a proteger el acero, un producto de vital importancia en el comercio exterior brasileño.
El canciller brasileño Celso Lafer, en una conferencia de prensa a los medios brasileños en Asunción, ve "muy difícil que los norteamericanos estén dispuestos a abrir una negociación 4 más 1".
Para Lafer no se trata de iniciar un área de libre comercio con Estados Unidos, "sino de tratar de conseguir mayor acceso a su mercado para nuestros productos", aseguró.
Brasil cedió ante la insistencia de Cavallo durante su visita a Brasilia el miércoles de la semana pasada, para exponer el último paquete de medidas económicas y recabar el apoyo de las autoridades brasileñas.
Las reiteradas declaraciones del ministro de Economía argentino contra la unión aduanera y a favor de dejar al bloque sudamericano en un simple espacio de libre comercio, y su disposición a negociar directamente con Estados Unidos, hicieron ceder a Brasilia a regañadientes.