Se le ha dado a la empresa un período de 15 días para eliminar los desperfectos que ponen en riesgo la seguridad contra incendios.
En el parte de inspección del puesto de Ranchera número 3 de calle 50 al que tuvo acceso El Panamá América, detalló el informe de los bomberos que el medidor eléctrico no está ubicado en el local comercial, sino a 50 pies.
El CBP hará una nueva inspección cumplidos los 15 días. La Ley 21 del 18 de octubre de 1982 establece sanciones que la Oficina de Seguridad del CBP puede imponer por falta de cumplimiento de algunas disposiciones, y que van de B/.100 hasta B/.5,000 sin perjuicio de destruir lo que se hubiera construido por no adaptarse a las disposiciones vigentes.
Además, la ley incluye el arresto hasta por diez días de los que falten el respeto o que no cumplan órdenes, la suspensión de las respectivas licencias de uno a seis meses cuando se trata de trabajos para los cuales se requiere licencia expedida por la Oficina de Seguridad, y la suspención indefinida de cualquier licencia por reincidencia en graves faltas cometidas contra la seguridad.
Asimismo, el resultado de la inspección del CBP reveló que "la caja está sin protección, hay cables eléctricos expuestos, pelados y rotos y no tienen la barra de gron a tierra".
"Esto quiere decir que de darse un corto circuito la tierra no va a absorber un corto circuito; si hay una barra a tierra el corto circuito va a través de la misma y desaparece", detalló el CBP.
La Ley 21 del 18 de octubre de 1982 faculta al CBP a velar por el cumplimiento de normas preventivas para proteger vidas y propiedades contra el posible riesgo de incendios, explosiones y siniestros.
La Oficina de Seguridad del CBP, según el Capítulo IV de esta ley, tendrá a su cargo la vigilancia del comercio, industria, uso, tráfico y venta de sustancias y aparatos o cualquier clase de maquinaria que pueda producir calor, incendios, explosiones o siniestros de cualquier naturaleza, incluyendo las plantas generadoras o instalaciones eléctricas.
El gobierno tiene que modernizar el sistema de la administración, aduanas y reformar la ley orgánica de la Zona Libre de Colón, para darle más competitividad frente al resto de zonas libres del hemisferio, que son alrededor de 400.
No se puede convocar a una nueva licitación, mientras este proyecto-ley no sea revocado. Creemos que es un buen proyecto y trabajamos en conjunto con la sociedad civil y la Comisión de Comercio de la Asamblea Legislativa, para lo que fuera.
Lo que deseamos es que se aclaren, lo más rápido posible, las demandas que lo rodean y se pueda desarrollar un proyecto que es vital para Colón como provincia y para complementar y ampliar el multimodal que ya somos. En China Continental existe un nuevo concepto de zona libre de exportación que consiste en que las grandes empresas trasnacionales se instalan allá para producir y exportar. Le pregunto si es eso conveniente para Panamá.
De lo que se hablaba es la ley del puerto libre, que es separada de zona libre. El puerto libre de Colón es una ley que sólo necesita ser reglamentada.
Nuestra asociación favorece esa reglamentación pues ayudaría sustancialmente a los empresarios de micro y mediana empresa en la ciudad de Colón, que necesita de todo el apoyo que se le pueda brindar.
La Zona Libre de Barú es una iniciativa que esperamos prospere en el tiempo. No hay que olvidar que nuestra Zona Libre tiene 53 años de existencia y que cuenta con mega-puertos, el ferrocarril y la carretera que une Panamá-Colón distando ambas ciudades 80 kms.
En el mes de diciembre se inicia la construcción del aeropuerto internacional en France Field y son servicios que no se pueden desarrollar y posicionar en poco tiempo.
No consideramos pues a la Zona Libre de Barú como una competencia, sino como un componente más a todo el concepto multimodal en que el país se está convirtiendo.
La discusión fue abierta y llegamos a ciertas conclusiones, todas ellas en búsqueda del mejoramiento de la situación y de la solución de algunos aspectos específicos.
Quedó claro que las autoridades de seguridad deberán ofrecernos respaldo al comprador y detener esos robos que lo único que causan es dañar la imagen del país; pues cada robo es una bola de nieve que no se sabe hasta dónde llega y la percepción es negativa, alejando a compradores habituales y potenciales.