A pesar que la perspectiva hacia Panamá por parte de las calificadoras de riesgo no es del todo positiva, algunos economistas apuestan a que la calificación no será bajada a corto plazo.
Según la economista de la firma Consultora Arden and Price, Luisa Turolla lo más probable es que la calificadora de riesgo Standard and Poor´s le de un compás a Panamá.
Expresó que no ve un movimiento de la calificación ni en forma ascendente, es decir, que no obtendrá el grado de inversión, ni mucho menos bajará su calificación.
El problema sería que en medio de un proceso electoral saliera la imagen de un gobierno nuevo débil, acotó. Las calificadoras de riesgo y bancos de inversión en distintas ocasiones han apuntado el hecho que los cambios de gobierno crean inestabilidad en los mercados.
Sin embargo, para la economista está situación puede abrir el compás para que en medio del cambio de gabinete se prepare una nueva agenda de gobierno, que permita el crecimiento sostenido en la economía panameña.
El problema es que las calificadoras de riesgo como Standard and Poor´s o el banco de inversión Credit Suisse First Boston entre otros, pusieron en tela de duda el crecimiento sostenible de Panamá a largo plazo.
Esto porque el Producto Interno Bruto (PIB), ha mostrado un repunte en el último año gracias al incremento de permisos de construcción en el país.
Para Turolla es importante que el país tome conciencia de sus fortalezas y las medidas pertinentes para mantener un crecimiento saludable y competitivos.
Uno de los problemas es que hasta la fecha el país no ha podido adoptar una agenda de reformas, de políticas públicas coherentes y planes de acción a mediano plazo que den continuidad a la gestión pública más allá de la duración de un gobierno, apuntó la economista durante su presentación ante el gremio bancario.
Las condición antes mencionada ha traído como resultado unas finanzas públicas más débiles. A parte de esto, también existe un desfase entre las metas anunciadas por está administración y los resultados concretos.
Un ejemplo de esto, son los acuerdos de crecimiento del PIB con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que no se cumplieron.
Por su parte el ex presidente de la Asociación Bancaria de Panamá, Luis Navarro añadió que la situación fiscal del país actualmente, demuestra una vez más que las reformas realizadas no han sido del todo satisfactorias. Y es que a dos meses y medio de haber culminado el 2003, se desconoce el resultado del cierre fiscal.
En el ambiente económico circula el comentario que las autoridades no cumplirán con la ley de responsabilidad fiscal que establece que el déficit público no debe superar el 2% del PIB.
La complicación primordial radica en el tamaño del gobierno y los exorbitantes gastos, que ha con llevado al país a incrementar su necesidad de salir al mercado.
Esto significa un incremento de la deuda en estos últimos años en un 40%, es decir, que actual presupone un 70% del PIB.
Actualmente la deuda pública alcanza los 8.7 millones de dólares, y aún el gobierno actual tiene la necesidad de volver a salir a los mercados de deuda internacional y deuda doméstica, antes de finalizar su período.
Para Luis Navarro la mejor solución sería sanear las finanzas públicas, con el propósito de no tener que salir a los mercados internacionales todos los años.
"Lo ideal sería crear un superávit anual para poder cumplir con sus responsabilidades, sin necesidad de más financiamiento" añadió el banquero.
Los números anteriores preocupan a las calificadoras de riesgo y a los inversionistas internacionales. El problema es que la deuda pública ha crecido a un ritmo demasiado apresurado.
Según los informes de la calificadora de riesgo Standard and Poor´s durante 1995 la deuda pública neta representaba un 60% del PIB, sin embargo al finalizar el año 1999 la variación de deuda versus PIB representaba sólo el 32%.
Pero esta tendencia a la disminución de deuda pública se revertió al finalizar ese año, y comenzó a incrementarse ese porcentaje de deuda versus PIB.
Actualmente el nivel de deuda pública representa el 70% del PIB, es decir, un incremento de la deuda en un casi 40% en los últimos 4 años, según los cálculos realizados por la calificadora de riesgo.
No obstante, Gustavo Chellew, asesor del Ministerio de Economía y Finanzas, indicó que estás cifras no son acordes con la realidad, toda vez que la deuda pública total en 1999 tuvo una relación PIB de 67.16%, y para 2003 la relación deuda vs PIB fue de 67.2%, es decir margenes similares.
No prevén que baje calificación
El país no ha podido adoptar una agenda de políticas públicas coherentes.