Economía

No se pierden ni las plumas

Una vez revisasadas se someten a un triturador, luego a una cocina que funciona como una olla de presión, para entonces recuperar un 10% del aceite que generan, y más tarde, el restante se obtiene de la compresión de la harina. "Todo el proceso es limpio y seguro, porque de la prensa pasa a una línea de trasporte y líneas de limpieza" recalcó Hidalgo.


Al hablar de protección del ambiente, el tema del manejo de desechos sólidos se convierte en una de las principales preocupaciones, de las cuales no se deslinda responsabilidad al sector agropecuario.
El agro también genera desperdicios, que aunque biológicos causan gran impacto en el ambiente, en igual o menor medida que la basura, las latas y el vidrio.
Son toneladas y toneladas de desperdicios, la mayoría vísceras y plumas, los que llegan periódicamente al vertedero de basura en Cerro Patacón. Sin embargo, desde inicios de este año existe una solución que además de reducir el impacto contaminante y los desagradables olores que emanan de estos desechos, se traduce en una oportunidad que genera empleo y materia prima exportable.
En el mes de febrero fue inaugurada la primera planta de recuperación de proteínas en Panamá y Centroamérica, debido a la tecnología de punta que posee y que se basa en sistemas computarizados.
De seguro, que al leer "recuperación de proteínas" imaginará que se trata de una planta que extrae y procesa alimentos. Sin embargo, esto va más allá.
La empresa, que lleva el mismo nombre, se ubica en Calle primera del corregimiento de Juan Díaz.
Día a día son varios los camiones que se dirigen hasta allá cargados de subproductos del pollo (plumas y vísceras) para transformar esta "basura", que antes era depositada en el vertedero de Cerro Patacón, en materia reutilizable.
Así es que las vísceras y las plumas se transforman en harina y aceite, materia prima comerciable que en mercados como el de EU, en México y Costa Rica se usa para la fabricación de alimento para perros, ya que por su alto valor proteínico se mezcla con insumos como el maíz y el afrecho.
Son más de 60 mil libras de vísceras y plumas las que se procesan diariamente en la planta de recuperación de proteínas.
Manuel Salvador Olivares, gerente de la planta, señala que la principal misión de ésta, además de aprovechar otros subproductos del pollo, consiste en no perjudicar y sanear el ambiente. "Con esta inversión procuramos salvaguardar el ambiente y también colaboramos a sanear el vertedero en Cerro patacón" dijo Olivares.
Así toda la materia prima que sale de mataderos son llevados a la planta para ser tratados de forma tal que no perjudique el ambiente, aprovechando un conjunto, porque además posee una planta de tratamiento de aguas residuales en la parte posterior, que ayuda a proteger el impacto que podrían generar los químicos o los residuos que emanan del tratamiento de los desperdicios y que desembocan en los ríos.
Además, esta es una planta totalmente computarizada, con altos estándares de seguridad, que son monitoreados diariamente.
"Es la única planta en Panamá que es monitoreada así" recalca Olivares, ya que la alta teconología que posee es capaz, de detectar irregularidades y resolverlas inmediatamente.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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