En otras ocasiones nos hemos referido a sectores o rubros de la economía que han tenido un crecimiento importante.
Hoy nos referimos a la situación actual del sector agropecuario.
Este forma parte del sector primario de la economía, tiene que ver con la seguridad alimentaria de la población del país y no necesitamos por ello, hablar de la gran importancia que posee.
Los últimos años este sector ha sido afectado por la rebaja de los aranceles, por un lado, y por las inclemencias del llamado fenómeno del niño. Aunque podemos señalar que éste último factor influye con fuerza en la agricultura istmeña fundamentalmente por las carencias de tecnología en esta actividad.
Según el informe del Contralor de 1999 "El sector agropecuario mostró un crecimiento de 1.5 por ciento, afectado por la caída de la exportación del banano en 22.7 por ciento, cuyo cultivo sufrió los efectos de la huelga de dos meses incida en el mes de febrero por el sindicato de trabajadores". Y sigue diciendo más adelante : "El resto de las actividades del sector presentan una recuperación frente al fuerte efecto negativo que creó en el año de 1997 el fenómeno del niño, por lo cual la producción de rubros importantes como el arroz y el maíz crecen este año, en 40.5 y 35.3 por ciento respectivamente..." (página 1).
Como vemos esta situación de nuestro sector agropecuario debemos ponerle toda la atención, ya que es un sector también estratégico, sobre todo en esta época en que se dan muchas catástrofes naturales o de insectos o bacterias que liquidan la producción de determinados artículos en alguna parte del orbe.
Es necesario revisar la situación de los aranceles, de los incentivos, de los créditos con intereses preferenciales para la inversión en este sector en tecnologías actualizadas y otras medidas parecidas tendientes a fortalecer nuestro sector.
De no atender estas necesidades, que consideramos urgentes, el sector seguirá reprimido, creándose las condiciones para que haya un reflujo mayor de las inversiones.