Las cadenas que mantienen a la Caja de Ahorros casi fuera de competencia con el resto de los bancos del país, pronto serán reventadas. Actualmente se discute en la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que busca convertir a este banco del Estado en una de las instituciones más agresivas en préstamos a la pequeña y mediana empresas, e hipotecas de interés social.
Ahora que está en proceso de liquidación el Banco Hipotecario, la Caja Ahorros podría cubrir el vacío que quedará en el sector de financiamiento de viviendas populares.
El gerente general de la Caja de Ahorros, Carlos Raúl Piad, indicó que cuando entre en vigencia la nueva ley que regulará a este banco, se eliminarán todas las desventajas que tiene esta institución frente al resto de los demás bancos privados y estatales.
"La actual ley de la Caja de Ahorros data de 1961; contiene una cantidad de reglamentos y artículos que mantienen rezagado a este banco frente al resto que desempeña la actividad bancaria en el país", expresó Piad.
Señaló que uno de los puntos más importante del todavía proyecto de ley, es que pone a la Caja de Ahorros bajo la regulación y supervisión de la Superintendencia de Bancos.
Una de las desventajas por la que atraviesa actualmente la Caja de Ahorros, es que para poder aprobar un préstamo sobre el plazo fijo de un cliente, tiene que someterlo a la junta directiva, atrasando todo el proceso, comentó Piad. De aprobarse el proyecto de ley, la Caja de Ahorros podría prestar hasta un 90% del plazo fijo de cualquier cliente, al igual que lo hacen otros bancos, sin tener que llevarse a una junta directiva.
Piad sostuvo que en la Caja de Ahorros el promedio de espera para recibir un préstamo es de nueve días más que el resto de los otros bancos, por culpa de la actual ley.
Manifestó que otra de las desventajas que tiene la Caja de Ahorros son los avalúos de las hipotecas.
"Todo avalúo para una hipoteca tiene que ser hecho por un funcionario de la Caja de Ahorros". Mientras que la banca privada y el Banco Nacional utilizan a valuadores privados, comentó Piad.
Explicó que con la nueva ley la Caja de Ahorros podrá iniciar los trámites de una hipoteca, con sólo tener avalúo de una empresa reconocida.
Por ahora, la Caja de Ahorros no concede una hipoteca si sus propios funcionarios no hacen el avalúo de la propiedad.
"Lo primero que le pedimos a un cliente es su dirección, para en dos semanas enviarle un técnico que hará el avalúo, eso nos quita otros ocho días para evaluar si se le puede dar el préstamo", detalló Piad.
Una de las desventajas más es que el plazo para una hipoteca de interés social que ofrece la Caja de Ahorros sólo es hasta 25 años, mientras que el resto de los bancos dan hasta 30 años para pagar, por lo que tienen mensualidades de pago mucho más cómodas.
Piad dijo que con el proyecto ley también se busca meter a la Caja de Ahorros a competir en otros sectores.
Actualmente el 71 % de los fondos de la Caja de Ahorros está dedicado a hipotecas de interés social, y el otro 20% a la banca de consumo, que básicamente son préstamos personales.
Anunció que se está programando destinar cerca de 30 a 40 millones de dólares al año a préstamos para la pequeña y mediana empresas.
"Pensamos que el panameño está altamente endeudado, que tenemos que buscar que estos fondos estén dirigidos realmente a una actividad productiva, no a una actividad de consumo", dijo el gerente de la Caja de Ahorros.
Por otro lado, Piad señaló que la Caja de Ahorros tiene depósitos en casi todos los bancos instalados en el país, "desde los más pequeños hasta los más grandes", entre ellos Banco Trasatlántico, Metrobank, Multicreditbank, Pribanco, Banco Nacional, Bladex, Banco General, DISA, entre otros.
Explicó que la Superintendencia de Bancos los obliga a mantener un nivel de liquidez, el cual se logra a través de depósitos a menos de 360 días en otros bancos. "Hay que tener colocaciones en otros bancos, ganando tasas de interés rentables, pero a corto plazo", comentó Piad.