En el lanzamiento de la nueva moneda de $1, se dijo que el Estado se estaría ahorrando 2.3 millones de dólares anuales en concepto de fletes.
Aunado a esto se sumarían 30 millones de dólares al presupuesto general, también en ahorros, a causa del señoreaje que se estará dejando de pagar a raíz de esta acuñación de dicha moneda.
Con esos recursos se pretende ejecutar obras sociales según lo estiman las autoridades.
En total fueron fabricadas 40 millones de monedas con tal denominación, la cual estuvo a cargo de la empresa canadiense Royal Canadian Mint, a un costo de 10 millones de dólares.
Diversificar el portafolio de divisas que circulan en Panamá le permite al Estado, como beneficios, reducir el reemplazo de billetes deteriorados.
En este caso, los billetes son enviados a la Reserva Federal de los Estados Unidos, cuyo monto anual representa, aproximadamente, 70 millones de dólares.
Así lo explicó Darío Berbey, gerente general del Banco Nacional de Panamá, quien dijo además, que se estarían captando ahorros por 550 mil dólares anuales entre seguro y flete que hay que costear por la reposición de los billetes deteriorados.