La agencia de calificación de riesgos Moodys rebajó en tres escalones la nota de solvencia de la deuda de Chipre de B3 a Caa3, al considerar que se mantienen las perspectivas negativas para la economía de este país.
La agencia justificó principalmente su decisión con el fuerte respaldo económico que el Gobierno chipriota deberá facilitar para la recapitulación de la banca.
Moodys argumenta también que la eventualidad de una bancarrota ha aumentado a causa del continuo aumento de la deuda pública del país, si bien la agencia considera alejada la posibilidad de una quiebra este mismo año.
Según el comunicado de la agencia, la situación en el país “podría empeorar en los próximos 12 a 18 meses” y el riesgo de una suspensión de pagos por parte del Estado “ha aumentado significativamente”.