Las bolsas de Nueva York completaron una nueva semana de bajas, en medio de una fuerte alza del crudo que llevó el precio del barril de petróleo en Nueva York al nivel más alto de su historia.
La fuerte alza del crudo, más algunas cifras de inflación mayores de las previstas y las saludables señales económicas, hacen pensar a los analistas que una subida de los tipos de interés es inminente, lo que afecta seriamente el rendimiento de los mercados.
Según cifras disponibles al cierre de ayer, viernes, el índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, se ubicó en los 10.012,87 puntos, tras haber perdido 104 enteros o un 1,03 por ciento en la semana.
El indicador general de mercado electrónico Nasdaq, en el que cambian de manos la mayor parte de las acciones de empresas de tecnología, ordenadores e internet, experimentó un descenso de 13,71 puntos, un 0,71 por ciento en la semana, hasta los 1.904,25.
El lunes las bolsas anotaron una fuerte baja, que las llevó al nivel más bajo en cinco meses, afectadas por las buenas cifras del mercado laboral, que mostró una creación de empleos mucho mayor a la esperada en abril.
Aunque los analistas creen que la recuperación económica, particularmente del mercado laboral, es algo bueno para los estadounidenses, el hecho de que el empleo mejore empeora el panorama en materia de tipos de interés.
Esto se debe a que un mercado laboral vigoroso supone una traba menos para que las autoridades puedan subir los tipos de interés, al no arriesgar de esta forma un golpe al empleo.
Y por otro lado, una mejora en el mercado laboral se traduce en una alza de la confianza de los consumidores, un mayor gasto y por lo tanto más espacio para que las empresas eleven los precios de sus productos, algo que cada día inquieta a más analistas.
En este ambiente de nerviosismo por el futuro de los tipos de interés, la fuerte alza del crudo es un factor más a tener en cuenta.
Nueva semana de caídas en medio de fuerte subida del crudo
Los analistas indican que una subida de los tipos de interés es inminente, afectando el rendimiento de los mercados.