El ministro neocelandés de Relaciones Exteriores, Phil Goff, declaró ayer en Madrid que su país actuará junto a la Unión Europea (UE) para que Estados Unidos renuncie a las barreras aduaneras, principalmente las del acero, y a las subvenciones agrícolas.
Goff se reunió con el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, cuyo país preside actualmente la UE, el Comisionado europeo de relaciones exteriores Christopher Patten, y el alto representante de la UE para la política exterior Javier Solana.
Luego del encuentro, Goff, subrayó que Nueva Zelanda y la UE debían "trabajar en estrecha colaboración para convencer a Estados Unidos de que la imposición de tasas aduaneras a las importaciones de acero no serán a largo plazo benéficas para los intereses de Estados Unidos y de la comunidad internacional".
Washington decidió imponer derechos aduaneros anti-dumping provisorios que van hasta el 30% sobre las importaciones de acero provenientes de varios países, para proteger la industria metalúrgica estadounidense actualmente en crisis.
"Tales medidas son contradictorias con la orientación que queremos seguir en el seno de la Organización Mundial del Comercio" (OMC), indicó Goff.
En referencia a la voluntad del Congreso estadounidense de aprobar subvenciones agrícolas masivas para los agricultores estadounidenses, Goff subrayó que una "ley que aumenta las subvenciones agrícolas de 70% es contradictoria con el espíritu, y quizás los acuerdos, de las decisiones que fueron tomadas en el seno de la OMC".