Todos los bancos y multitiendas ofrecen tarjetas y casi todos sus clientes las usan. Sin embargo, sólo unos pocos saben que en caso de robo, extravío o falsificación de ellas, pueden ser indemnizados por una compañía de seguros.
En efecto, en los últimos años la industria aseguradora ha desarrollado diversas pólizas que intentan proteger a los usuarios de tarjetas no sólo de los riesgos tradicionales - como el de hurto o extravío del "dinero plástico"-, sino también de siniestros antes desconocidos - como la "clonación" o duplicación de la información de la tarjeta- o menos frecuentes.
Ahora bien, el desconocimiento no debiera sorprender, puesto que en la gran mayoría de los casos estos seguros operan como pólizas colectivas contratadas por los operadores de tarjetas a favor de sus clientes, explica el gerente de Seguros de la clasificadora de riesgo Feller Rate, Eduardo Ferretti.
De esta forma, el usuario recibe la cobertura como parte del conjunto de beneficios que incluye la entrega de la tarjeta. Y como éstos suelen ser múltiples, el seguro se "pierde" entre tanta letra chica del contrato. El denominador común de los seguros asociados a tarjetas es que cubren la pérdida de dinero efectivo que afecte al usuario durante el tiempo que media entre el inicio del siniestro hasta el bloqueo de la tarjeta, con un tope determinado de horas o días. En caso de adulteración, rige la primera notificación que puede haber tenido el cliente de que se le estaban cargando gastos no autorizados a su cuenta (ver recuadros). Las coberturas específicas, en tanto, son múltiples, y cubren perjuicios causados por extravío, hurto, robo con violencia, falsificación del plástico, adulteración de la banda magnética, impresión de múltiples vales, etc.
Orlando Ochoa, un economista venezolano que trabaja en la elaboración de un estudio sobre la verdadera situación de producción y los efectos del paro contra Chávez, sostiene que definitivamente recuperar la industria no será una tarea fácil.
"Hay deterioro de algunos pozos, problemas operativos, de comercialización, el flujo de caja está golpeado y no hay mantenimiento" dijo Ochoa, quien además insistió en que recuperar la producción será una tarea lenta.
Un informe reciente del diario Financial Times de Londres señala que si Chávez deja de ser presidente dentro de los dos próximos meses, en junio próximo la producción llegaría a 2.3 millones de barriles y al finalizar el año a 2.5 millones. En este momento la producción se calcula en unos 400,000 barriles diarios.