El Gobierno ruso anunció ayer que introducirá un arancel a la exportación de grano tras una histórica cosecha de 104 millones de toneladas para garantizar la seguridad alimentaria del país en tiempos de crisis.
El viceprimer ministro, Arkadi Dvorkóvich, adelantó que pronto presentará un proyecto al respecto, según informan las agencias rusas.
Explicó que el potencial exportador que garantiza la seguridad del mercado interior es de 28 millones de toneladas, de las que 21 ya han sido exportadas.
Dvorkóvich hizo este anuncio después de reunirse con el primer ministro, Dmitri Medvédev, quien planteó la necesidad de introducir restricciones a las exportaciones de cereales con el fin de contar con reservas de grano.
Debemos disponer de una reserva mínima que garantice la seguridad alimentaria. Por ello, creo que ya ha llegado la hora de pensar en introducir restricciones administrativas a las exportaciones, dijo Medvédev.
El jefe del Gobierno explicó que, debido a la depreciación del rublo, que llegó a perder más del 50% de su valor desde principios de año, se han disparado las exportaciones de grano, que se duplicaron entre enero y octubre, según fuentes oficiales.
Esto debe hacerse de manera correcta, en coordinación con los principales exportadores”, agregó.