Los servicios secretos registraron ayer las oficinas de la compañía estatal ucraniana Naftogaz, que teme que esta acción ponga en peligro su gestión y el tránsito de gas ruso a Europa por territorio de Ucrania.
Agentes del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) irrumpieron en la sede de Naftogaz en Kiev y procedieron a registrar las oficinas, en una operación calificada de "asalto" en el Parlamento y que motivó enérgicas protestas del Gobierno.
"Funcionarios que investigan la apropiación por cargos de Naftogaz de 6.300 millones de metros cúbicos de gas entraron en su sede para incautarse de documentos en cumplimiento de la orden del juez instructor que lleva el caso", señaló el SBU en un comunicado.
El jefe adjunto del SBU, Valeri Joroshovski, se personó en el Parlamento, donde afirmó que "un grupo de altos cargos que incluye a miembros de la dirección del Gobierno efectuó una operación ilegal" por un monto de 920 millones de dólares.