La bancarrota de WorldCom, los informes de riesgos asumidos por los bancos con esta compañía y Enron, y los malos resultados y previsiones de ganancias de empresas arrastraron hoy a las bolsas de Nueva York a una fortísima baja.
Las bolsas se movieron con una extraordinaria volatilidad y abrieron con una leve tendencia a la baja, que se aceleró cerca de la media sesión para llevar al Dow Jones a perder más 300 puntos.
Los mercados experimentaron una espectacular recuperación que llevó al Dow Jones a terreno positivo, debido a las compras programadas de acciones.
Pero tras tocar terreno positivo, las bolsas volvieron a caer con fuerza y a la hora del cierre se acercaban a los niveles más bajos de la sesión.
Según cifras disponibles al cierre, el promedio Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, cayó 234.68 puntos (o un 2.93% para quedar en los 7,784.58, después de bajar el viernes 390.23 enteros (o un 4.64%).
El mercado electrónico Nasdaq, en el que cotizan las principales empresas de nuevas tecnologías, ordenadores e internet, seguía la misma tendencia y retrocedió 36.53 puntos (o un 2.77%) para quedar en los 1,282.62, tras desplomarse otros 37,88 enteros (o un 2.79%) el viernes.
El índice S&P 500, que mide la variación de las acciones de las 500 empresas principales del país, retrocedió 27.91 puntos (o un 3.29 por ciento) y se establecía en los 819.84, tras ceder la sesión anterior otros 33.81 puntos (o un 3.84%).
El NYSE, que mide la variación de todas las acciones que cambian de manos en la bolsa tradicional, perdió 14.34 puntos (o un 3.15%) para fijarse en las 441.33 unidades, después de caer el viernes 16.66 puntos (o un 3.53%).
El volumen de negocios volvió a ser muy alto y se empinó a los 2,166 millones de dólares, y entre las empresas cuyas acciones cambiaban de manos, unas 649 subieron, 2,637 bajaron y 162 se mantuvieron sin cambios.
Los títulos del Tesoro a 10 años subieron de precio y su rendimiento, que se mueve en sentido inverso al valor, bajó hasta el 4.46%, frente al 4.53% del cierre del pasado viernes.
La noticia de la bancarrota de WorldCom no sorprendió a los inversores y analistas, que ya dudaban del futuro de la empresas desde que anunciara que había contabilizado fraudulentamente 3,900 millones de dólares de gastos.
Sin embargo, la noticia aumentaba el pesimismo y temor de los inversores en el futuro de los mercados y en la solidez de las corporaciones estadounidenses.
A estas malas noticias se sumaron hoy los informes de prensa de que JP Morgan Chase, Citigroup y varios otros grandes bancos prestaron más de 9,500 millones de dólares a Enron desde el año 1998, tres años antes de la bancarrota.