China puso en marcha la tercera línea del gasoducto que transporta gas natural desde varios países de Asia Central hasta el gigante asiático, un nuevo ramal que incrementará el suministro actual en 25,000 millones de metros cúbicos a finales de 2015.
Según un comunicado de la Corporación Nacional Petrolera de China (CNPC), la nueva línea tiene una longitud de 1,830 kilómetros y transcurre paralelamente a las dos que ya están en funcionamiento, que comienzan en la frontera entre Turkmenistán y Uzbekistán, cruzan el sur de Kazajistán y entran a China a través de la región noroccidental de Xinjiang.
La capacidad del nuevo ramal, denominado Línea C, es actualmente de 7,000 millones de metros cúbicos anuales, una cifra que se incrementará hasta los 25,000 a finales de 2015.