Eduardo Sojo y Luis Ernesto Derbez, responsables de la Coordinación del ¡rea Económica del equipo de Transición de Vicente Fox, anunciaron que su trabajo se centrará en las reformas al sector eléctrico, la elaboración del paquete presupuestario para el 2001; avanzar en la integración del Plan Nacional de Desarrollo e iniciarán una visión compartida del país para los años 2020-2025.
En lo que fue su primer conferencia de prensa, dijeron que darán prioridad a la iniciativa de reforma para abrir el sector eléctrico a la inversión privada y fomentar más inversiones en la industria petroquímica, pero sin que ello implique la privatización. Anunciaron que buscarán los consensos necesarios para incorporar la iniciativa dentro del siguiente periodo legislativo.
Afirmaron que no hay elementos para pensar en una nueva crisis económica, y adelantaron que la política económica del país se mantendrá prácticamente sin modificaciones; tampoco se prevén cambios en la política fiscal, monetaria y de impuestos, pero sí la revisión de las reformas en materia del sector eléctrico y la petroquímica. Al inicio de la rueda de prensa, Sojo puntualizó que sobre petroquímica "vamos a revisar la reforma y buscar consensos necesarios porque es un elemento prioritario para el desarrollo económico nacional". Precisó que se introducirán las reformas necesarias para el sector eléctrico, aunque aclaró que los detalles se verán en la medida en que se analicen las propuestas, pero dejó en claro que ésta si es una reforma prioritaria que deberá entrar en el actual periodo de sesiones.
Asimismo, indicaron que el programa de gobierno 2001-2006 estar organizado en función de 10 ejes fundamentales: Estabilidad Económica; Crecimiento Económico y Empleo; Combate a la Pobreza y Desarrollo Regional; Educación; Estado de Derecho y Seguridad; Transparencia y Rendición de Cuentas; Separación de Poderes y Federalismo; Medio Ambiente; Modernización de la Administración Pública; y Participación de la Sociedad.
Derbez anticipó que otro de los elementos importantes del inicio de la próxima administración será respetar la autonomía del Banco de México en cuanto a la política monetaria y respaldando de manera anticipada el tipo de cambio flexible.