Un nuevo formato de transmisión inalámbrica de datos permitirá que las conexiones por Wi-Fi sean, dentro de dos años, hasta diez veces más rápidas que las actuales, anunció ayer el grupo sectorial estadounidense Wi-Fi Alliance.
Esa organización con sede en Texas, propietaria de la marca Wi-Fi y encargada de certificar que los aparatos electrónicos cumplen los estándares de esa tecnología, se ha aliado con un socio similar japonés, Wireless Gigabit Alliance, para difundir las especificaciones del nuevo formato.
Con ellas, todo el sector podrá trabajar sobre los mismos estándares, lo que permitirá que las aplicaciones y dispositivos que se desarrollen con esa tecnología, que ocupará la banda de 60 gigahercios, sean compatibles entre sí.
Con una conexión Wi-Fi de tan amplio ancho de banda de 60 gigahercios, frente a los 2,4 y 5 gigahercios sobre los que opera el Wi-Fi convencional, se podrán realizar tareas ahora imposibles o lentas.
“La conexión de dispositivos a 60 gigahercios supondrá una emocionante mejora en las capacidades de Wi-Fi de hoy en día”, aseguró el responsable ejecutivo de Wi-Fi Alliance, Edgar Figueroa.