La construcción del nuevo World Trade Center de Nueva York, destruido en los atentados del 11-S hace ya diez años, podría sufrir un nuevo retraso, después de que un grupo de inversores haya detenido la emisión de $1,300 millones en bonos de deuda para financiar uno de los rascacielos.
Así lo aseguró ayer el diario The Wall Street Journal, que apunta que esa emisión de deuda estaba prevista para financiar la edificación de la llamada Torre 4, pero sus impulsores han decidido detener la emisión de deuda, hasta que se aclare qué grado de prioridad tendría en caso de que se produjera una bancarrota durante el proceso de la construcción del edificio.
Concretamente, el grupo inversor, formado entre otros por el fondo Fidelity Investments, considera que la emisión de esa deuda dañaría el valor de sus respectivas empresas, ya que la financiación de la Torre 4 está respaldada por la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.
Esa entidad también tiene emitida deuda para financiar sus operaciones y el citado grupo inversor es titular de parte de ella.