Economía

“Nunca hay que darse por vencido”

Jorge Alberto Silva Rueda. Vicerrector académico de Laureate Panamá (ULACIT) y de la Universidad Interamericana de Panamá.


1. Entender que es posible hacer las cosas mejor. Saber que nunca lo ha logrado es suficiente. Existen momentos en los cuales uno siente lo que muchos llaman la satisfacción del deber cumplido. Vivir ese momento es algo motivador, por un instante debemos sentirnos felices y realizados. Sin embargo, luego de ese mínimo momento es que debe venir la reflexión más importante: ¿Y ahora qué? ¿Cuál es la nueva meta? ¿Puedo mejorar lo que acabo de hacer? Responder con optimismo, con deseos de reiniciar el camino, de saberse capaz de dar más; esa es la clave.

2. Amor por el trabajo. A su vez, estos deseos de hacer mejor las cosas desencadenan un segundo factor vital: amor por el trabajo. Esto no es ningún secreto, pues todo el mundo prefiere hacer lo que le gusta y no simplemente lo que se le ordena. Al ser esta una verdad indiscutible, la clave es encontrar esas características en el trabajo que lo hagan agradable. La importancia radica entonces en lograr identificar, para uno y para todos los miembros del grupo de trabajo, cuáles son esas labores que a cada quien le fascina hacer. Como jefe, como líder del grupo, se tiene la responsabilidad de buscar esos elementos para cada uno de los integrantes del equipo.

3. Ser ejemplo. Muchas veces estos dos primeros factores son difíciles de conseguir, por eso el tercero es tan importante como los otros, pues es a través del ejemplo que se consigue convencer a los demás de hacer cosas que aparentemente están funcionando. Ser ejemplo se traduce comúnmente en sacrificio, pero es también una verdad innegable, que todos buscamos repetir acciones que hemos atestiguado como exitosas para otros. Aun sin conocer con exactitud el cómo, servir de imagen para otros acarrea entre tantas responsabilidades, la de dirigir o enseñar a los demás la mejor manera de repetir experiencias satisfactorias.

 

4. Creer en la gente. Si revisamos con atención, este último factor, que bien podría ser considerado como fundamental para asegurar el reconocimiento, no es de carácter individual y por eso el cuarto es casi obvio: es a través de los demás y con los demás que logramos los grandes objetivos. Ninguno de nosotros es tan grande y tan sabio como para ser omnipotente y perfecto. Es la suma de los esfuerzos lo que logra las grandes realizaciones. Al creer en la gente, haciéndola crecer, uno consigue igualmente crecer y ver realizados muchos sueños, tanto laborales como personales.

5. Creer en uno mismo y ser capaz de asumir riesgos. Por último, quizás el factor más importante, directa e inevitablemente ligado al anterior, y necesario para alcanzar cualquier objetivo en la vida: es imprescindible creer en uno mismo y ser capaz de asumir riesgos. Conocerse a sí mismo es trascendental. Solo al hacerlo lograremos dar buen uso a nuestras fortalezas, reconocer en qué no somos tan buenos y actuar para corregir o subsanar esas debilidades.


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612803
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América