El presidente Barack Obama, que anunció un plan de 75.000 millones de dólares para atender las penurias del sector inmobiliario, urgió ayer a los bancos a que hagan su parte y faciliten la refinanciación de hipotecas.
El secretario de Vivienda de Estados Unidos, Shaun Donovan, entrevistado en el programa Today de la cadena NBC de televisión, afirmó ayer que "los bancos y las instituciones de préstamos tienen que ponerse a la altura de las circunstancias" para sustentar la iniciativa gubernamental.
Por su parte, Sheila Bair, presidenta de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, dijo que "habrá algunos prestatarios que perderán sus casas, y en parte esto es inevitable, pero el plan debería causar una reducción significativa".