El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, explicó ayer en Wall Street las "agresivas medidas" ya adoptadas por su Gobierno para devolver la salud a la economía del país, al tiempo que expondrá sus planes para reducir la presencia de la administración en el sector financiero.
Obama "analizará las agresivas medidas que la Administración ha adoptado para devolver la economía a su senda, así como su compromiso para reducir el papel del Gobierno en el sector financiero estadounidense", indicó ayer la Casa Blanca.
El presidente se dirigirá al sector financiero estadounidense a partir de las 16.15 GMT en una de las dependencias en Nueva York del Departamento del Tesoro, el Federal Hall, en el corazón del centro financiero del país y ante los bancos que se colocaron hace una año al borde del colapso.
La intervención de Obama ante Wall Street se produce, además, cuando se cumple el primer aniversario de la quiebra del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers, que precipitó la crisis financiera que había comenzado ya en 2007.
Tras la quiebra de Lehman Brothers el 14 de septiembre de 2008, el Congreso de EEUU aprobó un plan de rescate para el sector financiero que dotó con $700,000 millones.
La quiebra del gigante Lehman Brothers, que no recibió ayuda de la Administración del entonces presidente George W. Bush, supuso también la muerte de la gran banca de inversión estadounidense, pues sus otros competidores, Goldman Sachs y Morgan Stanley, se reconvirtieron en bancos comerciales pera evitar una situación similar.
Hace una semana el secretario del Tesoro, Tim Geithner, informó de que los bancos devolverán en los próximos 18 meses cerca de $50,000 millones de las ayudas recibidas dentro de ese plan de rescate, y que se sumarán a otros $70,000 millones que ya han devuelto a lo largo de este año.
Geithner señaló también que el sector financiero ha entrado en el camino de la estabilidad, al tiempo que estimó que ya no eran necesarias medidas de apoyo gubernamentales.
Obama, según los medios estadounidenses, podría abordar también sus ideas para impulsar medidas regulatorias, por ahora estancadas, al tiempo que pedirá a las grandes firmas financieras que asuman su responsabilidad de cara a evitar situaciones como las que colocaron al sistema financiero al borde del colapso en el último año.
Además, el presidente de EEUU expondrá "las medidas que la Casa Blanca y la comunidad mundial deben adoptar para impedir que una crisis como ésta vuelva a producirse jamás", señaló la Casa Blanca.