Nuevamente hoy, 1 de mayo, millones de trabajadores en todo el mundo conmemoran el Día Internacional del Trabajo, fecha que en Panamá se torna más significativa por celebrarse en vísperas de las últimas elecciones presidenciales del milenio.
Esta coincidencia no ha pasado desapercibida para los obreros panameños y a 130 años de la gesta de Chicago, en su totalidad hacen un llamado a la unidad para enfrentar las políticas neoliberales y le plantean al nuevo Gobierno que haga algo para acabar con el desempleo y cerrar la abismal brecha que actualmente existe entre ricos y pobres.
De acuerdo a Augusto Castillo, secretario general de la central obrera Convergencia Sindical, que aglutina a más de 130 mil trabajadores de distintos sectores, es lamentable que después de más de 100 años, hoy día los trabajadores tengan que reivindicar las mismas cosas que se reivindicaban hace un siglo.
Castillo destacó que a pesar del desarrollo humano y económico que se ha experimentado en el mundo es triste que en Panamá todavía muchos trabajadores sean explotados de la misma forma como se hacía decenas de años atrás.
Para el sindicalista, hoy no sólo se debe celebrar el día del trabajador industrial, sino que también el día del campesino, de los obreross, los desempleados, de las amas de casa y del proletariado en general, "porque cada vez somos más los que vivimos en su sistema de explotación indiscriminada y en una sociedad que carece de cualquier sentido de equidad.
Precisó que históricamente la unidad ha sido la única alternativa de los obreros para lograr enfrentar con éxito la explotación a todos los niveles que se han dado en el mundo y a los Gobiernos que le siguen el juego a los modelos neoliberales, que parecen estar por encima hasta de los valores humanos.
Lamentablemente esto no se ha logrado, producto de la inconsecuencia de la propia dirigencia, que piensa que todavía se puede ejercer la misma actividad sindical que hace 100 ó 50 años atrás, señaló el dirigente obrero.
Por lo tanto, se debe buscar una unidad que fortalezca la conciencia de los trabajadores, de las organizaciones sindicales y la capacidad de propuesta que sirvan como alternativa a las propuestas neoliberales que aplican los gobiernos y la empresa privada, agregó Castillo.
Reiteró que la única forma de enfrentar el neoliberalismo, que pretende consumir a la mayoría de los países y que sólo beneficia al gran capital transnacional y las grandes naciones industrializadas que se benefician del mismo, es la unidad de los trabajadores.
Sin embargo, los panameños saben que no puede existir un movimiento sindical unido que no tenga propuestas que sean alternativas a los modelos impuestos por las instituciones financieras internacionales.
Según Castillo, si no se logra un equilibrio entre el poder económico y el poder social que tiene el pueblo, cualquier Gobierno, aunque tenga buena voluntad, terminará cediendo a las presiones de los grandes capitales, tanto internos como externos.
SITIRHE
Por su parte, para los trabajadores del antiguo IRHE, este 1 de mayo tiene un significado muy particular, ya que les llama poderosamente la atención la intentona de las huestes empresariales que con "el cuento de la globalización y las políticas económicas neoliberales, tratan de regatearle a los trabajadores sus conquistas logradas tras años de lucha.
José Arosemena, secretario general del Sindicato de Trabajadores del IRHE (SITIRHE), manifestó que en el umbral de un nuevo milenio se puede apreciar cómo estos empresarios pretenden imponer el viejo modelo de empresas explotadoras, destruir las organizaciones sindicales y así tener el camino expedito para llevar a cabo sus planes de expansión y explotación de los trabajadores y los recursos del país.
Para Arosemena, que ha visto cómo el antiguo IRHE pasó de contar con más de 3 mil trabajadores a tener menos de 1,500 en menos de seis meses, lo más dudoso es que estas empresas internacionales, en contubernio con políticos y empresarios locales, se hayan podido apropiar fácilmente de compañías estratégicas como el IRHE y el INTEL y con posibilidades de que en un futuro lo hagan con el IDAAN y otras empresas estatales.
Enfatizó que este 1 de mayo cobra vital importancia la supervivencia del movimiento obrero nacional y es necesario que todas las organizaciones fraternas que defienden los intereses sociales cierren filas y establezcan canales permanentes de comunicación de manera que puedan detener esta estocada "premeditada y alevosa".
Arosemena recalcó que Panamá siempre ha sido un país pacífico, por lo tanto como organización seria y responsable el SITIRHE hace un llamado al gobierno nacional para que le ponga punto final a esta situación.
Por ello, dijo que "esperamos confiados en Dios que los nuevos gobernantes tengan la suficiente visión para saber que un país que no puede repartir de manera adecuada sus riquezas, está propenso a sufrir un problema social interno.
Al igual que Castillo, Arosemena reiteró que la única arma para la supervivencia de los trabajadores es la organización sindical, pero ésta no puede hacer el trabajo sola y requiere que sus bases sean militantes y estén dispuestas a participar para seguir conservando su espacio vital.
SUNTRACS
Para el secretario general del combativo Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS), Genaro López, los obreros deben enfrentar con todas sus fuerzas la política neoliberal que permitió la reforma del Código de Trabajo, la privatización del INTEL y el IRHE y eliminó las jubilaciones especiales.
El obrero destacó que lo más relevante es que ningún candidato a la presidencia haya dicho nada que lleve a pensar que se cambiarán estas imposiciones que han causado tanto desempleo y daño a Panamá.
López, que lidera a más de 15 mil trabajadores del sector de la construcción, indicó que es imprescindible que se devuelvan las empresas estatales rentables al pueblo panameño, que no se privatice el IDAAN, se vuelvan a aumentar los aranceles de los productos agropecuarios y que se devuelvan las jubilaciones especiales.
Precisó que está seguro que cualquier candidato que gane seguirá impulsando el modelo neoliberal, por lo tanto se debe acelerar la unidad del movimiento popular para poder exigir las peticiones que los trabajadores solicitan.
CGTP
Por su lado, Samuel Rivera, secretario de finanzas de la Central General de Trabajadores de Panamá (CGTP), que aglutina a más de 70 mil obreros, acotó que esta fecha es trascendental y su gremio ha aprovechado el momento electoral para presentar su alternativa económica y social a las diferentes alianzas que aspiran dirigir el país.
Destacó que la CGTP es la única central obrera de Panamá que no ha esperado que el Gobierno le proponga soluciones, sino que ya han presentado un plan social que busca más que nada reducir la brecha que existe entre los que más tienen y los que no tienen nada.
Para Rivera, si esta situación no se resuelve lo antes posible, se prendería una "bomba social" igual a la que ya ha explotado en Venezuela, Argentina y Ecuador, lo que no sería nada conveniente para los intereses de la República.
Destacó que por el momento han elaborado un plan de nación junto con la Universidad de Panamá y destacados economistas, con el que se pretende acabar con la mala distribución de la riqueza, reducir el alto costo de la vida, la canasta básica y los medicamentos.
Igualmente se busca disminuir el desempleo, que se ha convertido en el talón de Aquiles de los distintos gobernantes y resolver el problema del trabajo infantil.
Explicó que en Panamá, la recetas que imponen tanto el Fondo Monetario Internacional como las otras instituciones financieras son aplicadas "con un cuarto más", por lo que es necesario que los obreros busquen la unidad para poder enfrentarse a estas disposiciones.
Rivera criticó el hecho de que algunas agrupaciones de trabajadores hayan expresado un respaldo a determinado candidato, ya que el movimiento sindical debe estar a la vanguardia y esperar a que gane quien gane, porque después no "tendrían ninguna moral para enfrentar a un presidente que habían respaldado como candidato".
Para el sindicalista, es esencial que la persona que gane las próximas elecciones llame a una concertación nacional, no sólo para escuchar, sino para que todas las fuerzas productivas de la nación sean partícipes de la ejecución de las propuestas que se realicen.
CTRP
Por su parte, Rafael Chavarría, secretario de defensa de la Confederación de Trabajadores de la República de Panamá (CTRP) que este día debe ser aprovechado por los trabajadores para reivindicar sus conquistas, algunas de las cuales se han perdido en los últimos años y ser partícipes de la discusión de los grandes problemas que actualmente se viven en el país.
En ese sentido reiteró que la clase obrera tiene que ser incluida en cualquier debate que busque solucionar las necesidades del sector agropecuario, la salud, educación, transporte y desempleo.
Destacó que si todos los actores sociales del país no son incluidos en la discusión de estos temas, no podrán ser resueltos, por lo que espera que los nuevos gobernantes que se elijan mañana, tengan muy en cuenta esta situación.
Rivera se siente satisfecho que después de muchos años y discusiones, los obreros finalmente han entendido que tienen que unirse para poder enfrentar con éxito cualquier propuesta gubernamental o del sector privado, que busque acabar con cualquiera de las conquistas logradas por los trabajadores después de muchos años de lucha.