La OCDE alerta sobre el optimismo de las previsiones económicas en España que auguran crecimientos superiores al 3% anual en los próximos ejercicios y advierte de que si no se corrige en particular la pérdida de competitividad, se corre el riesgo de invertir la convergencia con Europa en la próxima década.
En un informe sobre España divulgado ayer, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que de acuerdo con sus escenarios a largo plazo, sin una "recuperación sensible" en la productividad, se corre el riesgo de "una interrupción, o incluso una ligera inversión del proceso de convergencia respecto a la media de la zona euro durante la próxima década".
Es verdad que a corto plazo los autores del informe admiten que la progresión de la actividad en España "podría seguir robusta en los dos próximos años", con tasas del 3% o superiores, por encima del potencial, lo que confirmaría las estimaciones que la propia OCDE había hecho en noviembre: un 3, 3% en 2007 y un 3, 1% en 2008.
Sin embargo, la apreciación es distinta a medio y largo plazo y así consideran que "una hipótesis de crecimiento tendencial medio superior al 3% en los próximos años parece optimista".
De hecho, en sus proyecciones a largo plazo, el conocido como "Club de los países desarrollados" cifra el potencial de crecimiento de la economía española en un 2, 7% anual en el periodo 2007-2011 (después del 3, 5% en 1997-2006), que se reduciría al 1, 9% en 2011-2020 y al 1, 3% en 2021-2030.
Admite que entre 1995 y 2005, el dinamismo español permitió disminuir el diferencial de Producto Interior Bruto (PIB) per cápita con la media de la zona euro del 20 al 12%, pero al mismo tiempo subraya la persistencia del carácter "desequilibrado" del modelo.
El agotamiento de ese modelo queda en evidencia con las proyecciones sobre la evolución del PIB per cápita, cuyo aumento en España debe pasar del 2, 4% anual (ocho décimas más que la media de la zona euro) en el periodo 1997-2006 al 1, 7% en 2007-2010 (sólo una décima más) y al 1, 2% en 2011-2020 (cinco décimas menos), hasta caer a un 0, 9% en 2021-30 (una décima menos).
La OCDE insiste en la "debilidad persistente" de la productividad en España, y aunque reconoce que la estrategia del Gobierno "parece adecuada y sus primeros resultados son positivos", muestra sus dudas.