El puerto mexicano de Acapulco vive un respiro de la profunda crisis financiera en que está inmerso al alcanzar ayer una ocupación hotelera de 97%, lo que supone 12.6 puntos porcentuales más que el año anterior.
El gobernador del sureño estado de Guerrero, Ángel Aguirre, celebró ayer las cifras de ocupación hotelera reveladas por el director de turismo municipal de Acapulco, Netza Peralta, y las atribuyó a un aumento de la confianza de los visitantes. "La recuperación de la confianza tiene que ver con el diseño de una nueva estrategia de seguridad entre los tres órdenes de Gobierno, con lo que se están viendo los primeros resultados", declaró.
Aguirre hizo un llamado a los empresarios del sector turístico a que brinden servicios de calidad, pues de ello también dependerá que el puerto se convierta en un destino turístico.