La oferta monetaria de Japón creció 1,7% en septiembre en términos interanuales y se situó en 724,1 billones de yenes (6,29 mil millones de dólares), informó ayer el Banco de Japón (BOJ).
La oferta monetaria engloba el dinero en circulación, el depositado en cuentas corrientes y de ahorro, el dinero colocado en certificados de depósito, y los activos "casi líquidos", esto es, los no inmediatamente convertibles en efectivo.
El M1, el componente de la oferta monetaria que incluye el dinero en circulación y las cuentas corrientes, cayó un 0,01% en septiembre, la séptima bajada mensual consecutiva, y se colocó en 383,7 billones de yenes ($3,34 mil millones).
La liquidez, definida como el indicador más amplio de la oferta monetaria, aumentó un 4,1% hasta 1.499 billones de yenes (12,6 mil millones de dólares), después de la expansión del 3,7% de agosto.
En la definición de liquidez se incluyen los ahorros en cajas postales, depósitos y créditos cooperativos, fondos de créditos y de inversiones, bonos bancarios y del Estado, además del balance del M2 y los certificados de depósito.
El año pasado el Producto Interior Bruto de Japón subió un 2% en términos anuales entre los meses de julio y septiembre, ya que se intensificó por la demanda doméstica.