En comparación con otros países en América Latina, añade la entidad crediticia, el entorno político y regulatorio de Panamá es lo suficiente propicio para las micro y pequeñas empresas.
“Los pocos aspectos problemáticos que existen incluyen un proceso de formalización empresarial oneroso y un exceso de requisitos notariales para la documentación relacionada al otorgamiento de créditos”, se indica.
Sin embargo, siempre de acuerdo con el BID, la mayoría de los bancos se orientan al comercio exterior. Debido a esto, el BID manifiesta que la oferta de crédito a pequeñas y microempresas con necesidades menores a 10.000 dólares es bastante reducida, con pocas instituciones financieras.