Aunque hablar del trabajo del futuro implica la tecnología de última generación, en el otro extremo hay ciertos trabajos manuales que tendrán gran demanda; los relacionados con la construcción de nuevos edilicios u obras públicas y mantenimiento como plomeros, electricistas, pintores, carpinteros.
Nuevas y aún no desarrolladas profesiones, como urbanismo humano, protección de sistemas medioambientales, especialistas en resiliencia, son otras de las profesiones del futuro.
Los servicios basados en la información y el análisis de inteligencia como el asesoramiento personal en relación con la educación, el trabajo, la economía y finanzas personales requerirán nuevas y sofisticadas profesiones.
Estos son algunos, pero más de la mitad de los trabajos del futuro aún no han sido inventados.