Un fantasma podría amenazar muy pronto a la economía mundial, pero en esta ocasión no sería el del comunismo, sino el de la "estanflación". La ola global de pánico inflacionario parece haber contagiado a los bancos centrales del mundo, los cuales han mostrado una actitud "inflaciofóbica". Una reacción monetaria mas generalizada, y en muchos casos injustificada, podría revivir al fantasma "estanflacionario". En América Latina, la mayoría de los bancos centrales han mostrado ya su fobia inflacionaria.
Reacción monetaria por pánico inflacionario.
Los bancos centrales en el mundo parecen estar reaccionando indiscriminadamente ante el fenómeno inflacionario global, sin reparar las causas reales de la inflación. A pesar de que la mayoría de las autoridades reconocen que gran parte del repunte inflacionario se debe a los altos precios internacionales de la energía y los alimentos, ellos han iniciado una ola masiva de restricción monetaria. Sin embargo, dado el origen importado de la inflación, contra el cual la política monetaria es inefectiva, el manejo da la impresión de que los bancos centrales están respondiendo más al pánico inflacionario global y no a las raíces de la inflación. La política monetaria resulta ser poco efectiva para combatir una inflación generada por un impacto de oferta, incluso inefectiva cuando el choque de oferta proviene del exterior. El principio general de un manejo monetario consistente se rige porque la política monetaria debe activarse cuando la inflación es causada por factores de demanda y no por choques de oferta. Salvo en las excepciones en que los impactos de oferta sean mas permanentes que transitorios y amenacen con generar un proceso de contaminación hacia otros precios, entonces se justifica la restricción monetaria. La razón es simple, los choques de oferta ??"como son los precios internacionales de la energía y los alimentos o condiciones climáticas desfavorables que generan escasez de productos??" únicamente producen movimientos temporales en la tasa de inflación, pero no generan inflación continua por un periodo sostenido.
Es decir, esos choques de oferta solo producen cambios de precios relativos pero no un incremento generalizado de todos los precios. Continuará