Manejo
- La empresa con sede en Calgary estima que el proyecto reduciría la dependencia estadounidense del petróleo de los productores de Oriente Medio y Venezuela, país que ha mantenido una relación agria con EE.UU. y en 2010 revocó la visa de su embajador.
Es un artículo de fe entre quienes apoyan el propuesto oleoducto Keystone XL: aprobar el proyecto permitiría a los Estados Unidos utilizar más crudo de Canadá y menos de Venezuela y otros regímenes hostiles.
La realidad es más compleja, según los analistas y otros que observan las tendencias globales en materia de energía.
Las importaciones estadounidenses de crudo de Venezuela vienen mermando desde hace décadas, si bien el oleoducto propuesto de TransCanada Corp. podría acelerar la tendencia.
Además, las refinerías de Texas y Louisiana, que procesarían el petróleo de Keystone, han ampliado su capacidad y absorberían simplemente el stockadicional para alimentar los mercados de combustible aquí y en el exterior, especialmente el diésel que tiene una fuerte demanda en Brasil y otros países latinoamericanos.
“No hay ninguna decisión tomada” respecto del efecto que tendrá una mayor producción norteamericana sobre los proveedores no canadienses de los Estados Unidos, dijo Ian Goodman, presidente de The Goodman Group Ltd., una firma consultora en el área de energía con sede en Berkeley, California.
El año pasado, Estados Unidos importó un promedio de 906,000 barriles de crudo por día de Venezuela, según la Administración de Información Energética (EIA), la rama estadística del Departamento de Energía estadounidense.
Estados Unidos importó 2.4 millones de barriles por día de crudo canadiense el año pasado, un aumento de 1,368% respecto del mínimo de 164,000 barriles diarios en 1981.
Tendencias
Las importaciones provenientes de México y Arabia Saudita están por debajo de los niveles de un decenio atrás, debido en parte a un auge en la producción estadounidense en formaciones como la de Bakken en el alto Midwest. Al mismo tiempo, la producción de Venezuela disminuyó.
El oleoducto Keystone podría transportar hasta 830,000 barriles diarios desde Canadá.