Las divergencias entre los países de la Organización Mundial del Comercio (OMC), han impedido que pudieran cumplir el plazo de finales de abril para profundizar en la liberalización del comercio mundial, pero no los han llevado a una situación de punto muerto, indicó el director general del organismo, Pascal Lamy.
"Hemos fracasado en el plazo, pero no estamos en punto muerto", afirmó Lamy, durante una conferencia de prensa en Ginebra para explicar que las diferencias entre los 150 países de la (OMC) sobre agricultura o bienes industriales son todavía muy amplias.
Los socios del organismo decidieron abandonar la idea de una reunión ministerial el 30 de abril para decidir el nivel de las rebajas arancelarias para los productos agrícolas.
Ante ese fracaso, Lamy explicó que los países han decidido "no ponerse plazos" por delante, aunque sí son conscientes de que, si quieren evitar que la agenda de Doha fracase, tendrán que haber cerrado los acuerdos sobre esos puntos y otros, como servicios, antes del 31 de julio.