Los problemas para el inicio de una nueva ronda de liberalización comercial son muy grandes tres meses antes de la próxima Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), por lo que ésta ha pedido a los Estados que refuercen su voluntad política para llegar al consenso.
El presidente del Consejo General de la OMC, el embajador de Hong Kong, Stuart Harbinson, ha elaborado un documento que será analizado en la reunión oficiosa de este organismo que se celebrará hoy y mañana en el que muestra su preocupación por el trabajo que aún queda por hacer en el escaso tiempo restante. Esta reunión deberá hacer un balance de lo conseguido hasta ahora y de los problemas pendientes para el inicio de la nueva ronda de negociaciones en la Conferencia Ministerial de Doha (Qatar), que se iniciará el nueve de noviembre.
Harbinson califica la labor por hacer como "difícil y compleja" ya que las diferencias existentes entre los 141 países miembros de la organización son "sustanciales".
Igualmente señala la importancia de lograr un consenso ya que un fracaso puede comprometer no sólo el trabajo de la OMC en su camino hacia un sistema de comercio multilateral, sino que puede cuestionar tanto la forma de toma de decisiones como el valor de la organización como foro de negociaciones.
Por ello pide a los Estados que fortalezcan su voluntad política para lograr una solución de consenso y que conviertan esa voluntad política en resultados reales. Pero las diferencias, especialmente entre países en desarrollo y desarrollados, son muy amplias, lo que puede llevar a un nuevo fracaso en el comienzo de la nueva ronda, como ya ocurrió en la anterior Conferencia Ministerial de la OMC en Seattle (Estados Unidos) en noviembre de 1999.