La XVI Cumbre del Mercosur finalizó ayer en Montevideo con un comunicado conjunto donde se expresa la preocupación del bloque por el fracaso en lanzar la llamada Ronda del Milenio para la liberación del comercio mundial, y por la necesidad de avanzar en la coordinación de políticas macroeconómicas subregionales.
La Cumbre subrayó asimismo que las negociaciones en curso con la Unión Europea, tendientes a la formación de una zona de libre comercio entre ambos bloques, deben defender "adecuadamente" los intereses agrícolas de los países del Mercosur.
Los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay señalaron conjuntamente en el documento final de la Cumbre "su preocupación por la ausencia de resultados concretos en le reunión ministerial de la OMC recientemente celebrada en Seattle".
"Al respecto expresaron su disconformidad ante la imposibilidad de arribar a un acuerdo para el lanzamiento de una nueva ronda negociadora comprensiva y que permitiera equiparar el tratamiento de los productos agrícolas al de los industriales", añadió el comunicado.
Sobre el tema, en el documento, de 20 puntos, los presidentes "reafirmaron el compromiso de proseguir los esfuerzos para trabajar en pos de la liberalización del sistema multilateral de comercio".
Al abrir las deliberaciones de la Cumbre el presidente uruguayo, Julio María Sanguinetti, anfitrión de la Cumbre, estimó que el fracaso de Seattle había fortalecido la idea de creación del Mercosur, porque el bloque en conjunto adquiría mayor fuerza negociadora en el ámbito internacional.
Los jefes de Estado destacaron además en su comunicado conjunto "la necesidad de avanzar en la coordinación de las políticas macroeconómcias para la consolidación de la unión aduanera" subregional.
En tal sentido "se congratularon de que el Grupo de Alto Nivel de Coordinación de Políticas Macroeconómicas haya comenzado a analizar los mecanismos nacionales de responsabilidad fiscal y resaltaron la necesidad de alcanzar un entendimiento sobre esta cuestión".
Sobre el punto, se señaló que "a fin de fortalecer el proceso de integración de Chile y Bolivia", los presidentes "se congratulan con la decisión de los ministros de Economía (de los Estados parte) de invitar a estos países a integrar las discusiones sobre coordinación macroeconómica".
En preparación de la reunión presidencial, el Consejo Mercado Común, máximo organismo político del Mercosur, integrado por cancilleres y ministros de Economía del bloque, había postulado el martes que "la máxima prioridad de las políticas económicas nacionales es garantizar la continuidad de los procesos de estabilización".
El Consejo decidió que el trabajo de coordinación debe orientarse a la armonización de estadísticas, la responsabilidad fiscal, las metas de política fiscal y otros temas de política económica.
El documento aprobado por el Consejo afirmó que "la estabilidad depende esencialmente de políticas fiscales sólidas que garanticen la solvencia intemporal de los sectores públicos nacionales y generen un ambiente de previsibilidad y confianza".
Al analizar los resultados de la Cumbre de Río de Janeiro entre la Unión Europea y el Mercosur, y la Primera Reunión del Consejo de Cooperación brregional, los presidentes "reiteraron su decisión de que las negociaciones en curso entre ambos bloques deberán reflejar adecuadamente los intereses de los Estados Partes del Mercosur en materia agrícola".
Otros aspectos destacados en el comunicado conjunto fueron la constatación por los presidentes de que "el proceso de integración mantiene su plena vigencia y constituye el instrumento más adecuado para la inserción de los Estados Partes en la economía mundial".
Los mandatarios se congratularon por "el lanzamiento de la Segunda Ronda de Negociaciones para la liberalización del comercio de servicios en el Mercosur, que se desarrollará en el año 2000" y subrayaron "los avances en los trabajos para definir un Marco Normativo sobre Compras Gubernamentales".
También reiteraron "la importancia de completar, a la brevedad, los mecanismos de defensa comercial común y contar con un instrumento relativo a la situación generada por importaciones subsidiadas originarias de extrazona".
La Cumbre se celebró en el edificio Mercosur, sede de la secretaría administrativa del bloque, en plena costa rioplatense de Montevideo con la presencia de los presidentes Carlos Menem de Argentina, Fernando Henrique Cardoso de Brasil, Luis González Macchi de Paraguay y Sanguinetti de Uruguay. Por Bolivia asistió el canciller Javier Murillo.
También participó, especialmente invitado, el presidente electo de Uruguay, Jorge Batlle.
Al término de la cumbre del Mercosur, los presidentes reafirmaron en conferencia de prensa ayer que el fortalecimiento del bloque es vital para negociar en mejores condiciones ante otros grupos regionales, principalmente el tema del agro.
El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, apeló a un dicho en portugués para ilustrar la actitud que debe adoptar el Mercosur frente a los organismos multilaterales de comercio como el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la Unión Europea (UE) y la Organización Mundial de Comercio (OMC).
"El agua blanda en tierra dura, tanto pega hasta que perfora", dijo Cardoso, agregando: "insistir, insistir, insistir".
El mandatario brasileño señaló además que en lo que respecta a la UE, sus miembros no tienen una posición homogénea sobre los subsidios agrícolas, ya que ella integra a países "que otorgan subsidios y países que los pagan".
El presidente uruguayo saliente, Julio María Sanguinetti, señaló por su parte que siendo el tema agrícola una prioridad para el Mercosur, "si no está en la agenda no hay negociación".
El punto de partida debe ser el agro, si no se habla de ello, "no se habla de servicios ni de ningún otro tema", dijo Sanguinetti, aludiendo al procedimiento de "single undertaking" (se aprueba todo o no se aprueba nada).
El presidente electo uruguayo, Jorge Batlle, concordó con las palabras de su colega, e insistió en la necesidad de fortalecer al Mercosur para lograr una posición común en las negociaciones multilaterales. "Estamos en una buena posición negociadora", dijo.
El presidente argentino, Carlos Menem, no participó en la conferencia de prensa, por razones no dadas a conocer.
El presidente argentino Carlos Menem y toda la delegación de su país partieron de Montevideo hacia Buenos Aires, antes de la conferencia de prensa final de la Cumbre del Mercosur, por razones que no fueron explicadas oficialmente.
La ausencia de Menem en la mesa de la entrevista concedida por los gobernantes del Mercosur, Chile y Bolivia al cierre de las deliberaciones, llamó la atención de los periodistas y hasta de funcionarios presentes.
El presidente argentino salió por una puerta del Edificio Mercosur, en plena costa de la capital uruguaya, bastante alejada de la sala de prensa, y en consecuencia fue imposible presenciar su partida. De ahí la sorpresa por su ausencia.
Como la delegación de Argentina acompañó a Menem en su salida apresurada, fue imposible consultar los motivos oficiales del viaje anticipado.
Voceros gubernamentales uruguayos explicaron, sin embargo, que la partida de Menem estaba previsto apenas se hiciese la foto oficial de la XVII Cumbre del Mercosur, porque este miércoles se producía la votación del presupuesto en el Congreso argentino.