Importante
- El Honda MC-Beta es capaz de girar 180º en un radio de 33 metros.
- Hay que tener en cuenta que no lleva ni ABS ni control de estabilidad, por lo que si se entra fuerte deslizará desde el primer momento de las cuatro ruedas.
- Al igual que en el Twizy, no hay amortiguación como en un coche o en una moto, y los pasajeros sufren en sus riñones las irregularidades del asfalto. En parte, también por la dureza del asiento y su falta de sujeción para el tronco.
Tochigi, en Japón, el centro de investigación y desarrollo para Honda, ha dado como fruto un nuevo vehículo como propuesta para la movilidad sostenible, se trata del MC-Beta.
El auto, en realidad un cuadriciclo eléctrico, forma parte de un proyecto piloto en el que también colaboran los ministerios de Industria, Transporte y Turismo de Japón y se piensa lanzar en varias ciudades para ver cómo es acogido y qué beneficios aporta para la movilidad de los ciudadanos.
Como poco, su implantación masiva debería mejorar la movilidad de esas urbes, ya que el MC-Beta es hasta 90 centímetros más pequeños que los famosos Kei Cars, esos minicarros que solo se pueden ver en Japón.
Es así porque de extremo a extremo apenas mide 2.5 metros, por 1.28 de ancho y 1.54 de alto. Para buscar una referencia, la inmediata debe ser el Renault Twizy, al que supera en todas esas cotas por unos centímetros, pero cuyo concepto está casi calcado.
Como el modelo francés, tan poco espacio solo permite transportar a dos pasajeros que van colocados uno detrás de otro, aunque tienen más espacio que en el Renault y como en este, un pequeño hueco para equipajes.
La posición al volante, los mandos, la colocación del freno de mano o la botonería también son muy parecidos. La gran diferencia reside en el aspecto exterior, ya que el Honda MC-Beta se asemeja más a un auto al llevar las ruedas resguardadas por la carrocería.
La estructura es monocasco, derivada de la de una motocicleta. Es ligera pero se ha dotado de gran rigidez a la carrocería. Hay un equilibrio entre peso y rigidez torsional para no comprometer la seguridad, a la vez que, al ser más ligero, alcanza una mayor autonomía con una recarga.
El motor eléctrico cuenta con una potencia máxima de 11 kilovatios y alcanza una velocidad punta que supera los 70 kilómetros por hora, con una autonomía que ronda los 80 kilómetros. El tiempo de recarga oscila, según el enchufe, entre las tres y las siete horas.